Colectivo-hábitat para la poesía y otras expresiones de la palabra en la diversidad literaria bajo la dirección de Francisco Garzaro.

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Esperamos que su encuentro con la poesía en esta revista-blog sea de su agrado.

Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.

19 de noviembre de 2013

Miguel Crispín Sotomayor
Cuba,
dos poemas de Las campanas doblan por los vivos (2011, inédito)



Unos y otros


Algunos plantan su figura en lo alto

y se rezan,

hasta hacerse divinos.


Otros corren sin saber su destino

y un camino encharcado,

una puerta cerrada o párpados caídos:

detienen su carrera.


Aquéllos son los dioses

los demás

tan solo feligreses.



Cantan las bestias


Hay un canto

que acompaña al garrote y la picana

que rebota en la mazmorra

y se mezcla con la sangre

y el dolor.

Es un canto que revuelve las entrañas

que se envuelve con los gritos

y la muerte lo devuelve.

Es un canto tenebroso

y aún se escucha

el cantar de sus cantores.




7 de noviembre de 2013

Nicaragua


La puesta en el sepulcro
(Carlos Martínez Rivas, Guatemala, 1924)


Cuando ya no me quieras

Cuando ya no me quieras y no podamos estropear
       nada
Porque nada estará vivo y confiado

Cuando tú te hayas ido y yo me haya ido
Y todos se hayan marchado
Diremos: "Algo se ha perdido. No mucho
Pero algo esencial –un culto, un lenguaje,
Un rito–  está perdido".

Cuando hayamos dejado de ser esto que somos:
Una pareja expuesta al dardo
Desnudo y apremiante
Mal avenida pero bien enlazada
Y nos dispersemos en otros círculos
Y nos disipemos en otras charlas

Habrá quien diga: "Aquí dos seres carmesíes
Se atraparon.  Los vimos balancearse,
Estremecerse, volver a la seguridad
Y caer".

Para entonces, el zumbido del tractor
Rumiándote en el hosco destierro
Volverá a oírse en el fondo del campo
Las chorejas del guanacaste caerán
Con un golpe seco frente al portal
Pero esos rumores de la vida nos llegarán por separado
Y otro sol será tu sol y otra luna será mi luna

     Cuando ya no me quieras

Cuando en la reunión tus ojos
Al encontrar los míos ya no me digan: "Espera
A que acabe con estas gentes. Pero mi corazón 
     te pertenece"

Cuando en las incesantes fases
de tu errabunda búsqueda femenina
Ames a otro
Y te desveles bajo otra antorcha
Y te descalces delante de otro cetro

Cuando trasmitas a otro el poder que yo te 
      trasmití
Pensaré agudamente: "Ya se le agotará.
Entonces vendrá a mí y no le daré más"

Y así siga por el mundo y a través de los días
Garantizándome en mi frustración y mi orgullo
Como un mendigo sobre un pedestal

Recorriendo el obstruido pasado
Como un sucio canal maloliente en el crepúsculo:
"Aquí estuve brutal. Ahí comenzó el desierto. En
Aquel banco trató de heririme. Tal día..."

     Cuando ya no me quieras
     Y yo ya no te tema

Cuando contentadizo, trivial, inadecuado
Para la soledad y la amargura
Yo mismo haya olvidado –cuando
Ya no me quieras– que me quisiste

Mantos y mangas de mujeres
Erinnias disfrazadas de monjas
Me depositarán en la obscura y helada tumba
que me busqué.