Un colectivo, un hábitat para la poesía y otras expresiones de la palabra en la diversidad literaria dirigido por Francisco Garzaro.

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Mesa de Poesía en el ciberespacio y desde Latinoamérica para el mundo.

14 de agosto de 2012

Del poemario En la redondez del tiempo
dos poemas de miguel crispín sotomayor, Cuba.



Aquí en la tierra como en el cielo


Cada frase es más fango a la garganta.
Cada paso alimenta con excreta alguna fosa.

Sépalo o no, quiéralo o no,
el sendero lo señala algún Mesias.

Cae un rayo, suena un trueno
y cualquier sitio se convierte en pesebre.

¡Dios! ¡Dioses!
¿De dónde salen tantos dioses voluntarios?
Aquí en la tierra como en el cielo.

Algunos mirlos creen
que su plumaje es blanco


 Ruptura

Rompo la puerta
que me enmudece
y me olvida.

Rompo la cuerda
el lazo
y la rama que lo sostiene.

Rompo el rayo
que alumbra
cuando apetece.

Rompo la fe
y las imágenes.

Rompo el reloj.

 

7 de agosto de 2012

Francisco Garzaro,
Guatemala

Saltar el cerco de la lírica al pantanal
(Julio de 2012)

I

salto el cerco de la lírica al pantanal
en mi frasco llevo
la necesaria dosis
ciertos improperios
     delicatessen
al idioma de los conquistadores
los que se quedaron con todo

salto el cerco de la lírica al pantanal
para respirar palabras
como salen
como brota la vida
     i se forma el rocío
como tras un beso
silencioso
junto a tu mejilla
sin aliento
susurrar te kiero

salto el cerco de la lírica
al pantanal
para hablar en el camino
     –a pie en esta avenida de todos–
palabras vengadoras
para calmar la angustia
el histórico sinsabor

II

por eso
 el verso meticuloso
el que se mide
     en recetario
se emputó  conmigo
uso
en esto de agarrar
     vuelo
el acervo reñido
     con las buenas maneras  de decir
de escribir

reprende
rebosado de enjundia
el furibundo
     académico
la prosapia letrada
el fantasma emisario
     de poetas correctos
 lauriados
muchos
por la gente bien
deste país

insoportables vuestras sonrisillas burlonas
queridos comemierda:

vuestras poses vuestros
atilda-mientos
vuestras lánguidas
premeditadas
falsas apariencias
     de sencillez
vuestro enrollamiento
vuestro ice cream

¡poets!…

oh vuestra palabra
insumo
al ego
visión
     empresarial

justo dijo Roque
–i aquí os adjunto el tamagás Roquiano
  (el del recordado difunto)–:


Sea cual sea su calidad, su nivel, su finura, su capacidad creadora, su éxito,
el poeta para la burguesía sólo puede ser:

          SIRVIENTE,
          PAYASO o
          ENEMIGO

El payaso es un sirviente “independiente” que nada maneja mejor que los límites
de su propia “libertad’” y que un día llegará a enrostrarle al pueblo el argumento
de que la burguesía “sí tiene sensibilidad”.  El sirviente propiamente dicho puede
tener librea de lacayo o de ministro o de representante cultural en el extranjero,
e inclusive pijama de seda para entrar en la cama de la distinguidísima señora.

El poeta enemigo es ante todo el poeta enemigo.  El que reclama su pago, no en
halagos ni en dólares sino en persecuciones, cárceles, balazos.  Y no sólo va a
carecer de librea y de frac y de trajes de noche, sino que se va a ir quedando cada
día con menos cosas, hasta tener tan sólo un par de camisas remendadas, pero
limpias como la única poesía

Parafraseando a Althusser, diremos que él que “Instruido por la realidad aplastante
y los mecanismos ideológicos dominantes, en constante lucha contra ellos, capaz de
emplear en su práctica poética –contra todas las “verdades oficiales”– las fecundas
vías abiertas por Marx (prohibidas y obstruidas por todos los prejuicios reinantes), el
poeta enemigo, no puede ni pensar en realizar su tarea, de naturaleza tan compleja
y requerida de tanto rigor, sin una confianza invencible y lúcida en la clase obrera y
sin una participación directa en su combate”  (*)


i bueno quedo cavilante tras la riña
aun más con Roque asesinado
mas no-noquiado dialtiro
pero ni un paso atrás

¿quién dijo miedo
paisanos?...

fijaos:
es el kukuxclán embozado
     como siempre
de níveas túnicas blancas
de protocolaria
etiqueta
con el rostro en la oscuridad
     de la capucha
pero yo ni modo:
¡kikiriki!...
me digo
¡kikirikiiiiii!...
i os lo canto agregándoos:

en ningún cielo vivo
no he de medirte
     verso
ante la rialidá
para “solaz” de licenciados
amanerados
     en literatura forenses
promotores
     del negocio
poetral

 III

sin comerciar palabras
puedo decir “te odio”
hijeputa
con toda la maldita rabia del mundo
gritar
te amo
mujer
     equis
     sin medición
          versificante
pleno de gozo
de ribetes delipecaminosos
          o con sollozos
               de frustración

es que
     las palabras migran
vuelan
     se van i vuelven
palomas son
     cuando te escribo
     como hoy
golondirinas te hago
a veces
     i se van sin volver
al cerrar la puerta
     en el adiós

en mi pequeño lago
      oscuro bien projundo
a borbotones por eso
nadan versos

es llanto risueño
   o alegría de verbos viejos
        o  peces
   para llegar a tus pechos
      
en la pared del tiempo escribo
como antes
     malas palabras
     –bellas malas palabras–
escribidas asigún el cansancio
para gritar a los opresores
para desquitar un poco
la rabia

en la pared del tiempo dibujo
corazones
     flechados
 sangrantes
     –ah niño baboso–
o escribo: te quiero sin falta
te amo ratona
     frente a tu casa

el niño, la niña
o seiga nosotros
     nosotras
saltará la cerca
la (auto) censura
sabrá
sabremos
ajustar
propinar
     merecidamente
al mentón orangutanoso
     del dictador
palabras justas
     bellas indignadas
maravillosas malas palabras
     del torrente
          sanguíneo
 popu-lar

claro salen a relucir
“pasiones”
somos apasionados
     sois apasionadas
¿nues cierto?
pero no hablamos de ésas
     –las deliciosas memorables queridas pasiones–
sino de bajas medias altas
contra-dicciones
dolores
     de estómago
de la sociedá
dolamas diversas
de la presión alta de mi siglo
     veinticinco

IV

por cierto:
¡óyeme hijuesesentamil!...
a diario ajusticiarte
     quisiera
     mas solo te maldigo
     (i me tranquiliza)
     triste enemigo mío
no pudiera yo negarte la vida
fusilarte feo
en mi corazón
     que ama implacablemente
    
solo destilo todo el odio
que he guardado puro
en la maleta
solo concentro minuciosa-mente
mi veneno
     reducido
en este ambarino frasco
que llevo escondido
en el bolsillo
i morderás el polvo seguro
así será hoy
o mañana
irás adonde mereces
para nuestra
     felicidá

V

(¡huy!...
también hay para vos
desconocida
una carretada de amor
o la buganvilia digo
o un cafetal en flor

eso de querer saber-te
     plenamente
acariciarte
     puyarme en tus pestañas

¿por qué no?
    
solo me contengo
dígole juerrte a mi duende necio ¡no señor!
introduzco mi “sí” mi “dale hombre” en el morral
     para otra ocasión
chula muchacha hermosa:
mujer equis cómo te llamás
tal vez
pudiera
pudiéramos
cometer mi amor
     sensual
en mi piel
     entre tu piel
cantar:
¡Eros rey de nuestras dermis!...

zoología ancestral pura
terráquea
     antropo/belleza
única
     deleitosa
amadísimo Eros monarca universal
     de nuestras vidas
¡oh nuestra delicatessen!...)
    
 VI

pero bien:
saltar
brincar en fin el cerco 
esa “depurada manera”
     de decir de escribir
i dejar de ser
ladrillo en la pared
será 
     nuestra cosilla
o sea
derribar todo a cuenta
     en la burbuja

es más
     rota está
esa vieja manera
la saltamos
     para llegar al pantanal
donde vivimos
     casi

Roque también lo dijo
mucho antes
al morir
     en parto heroico
por el odio implacable
de los asesinos:
    
es el turno
     del ofendido

de los ofendidos

el  “hoy nos toca a nosotros”
     a nosotras
     sigue vigente
largos años después
    
hemos pues de saltar
el cerco “de la lírica
     al pantanal”
bello “u” horrendo
de nuestra rialidá:

¡no a lo poéticamente correcto
     no faltaba más!…


(*) Como declaración de principios, en Poemas clandestinos, Roque Dalton, 2a. Edición, EDUCA, 1982.