Colectivo-hábitat para la poesía y otras expresiones de la palabra en la diversidad literaria bajo la dirección de Francisco Garzaro.

Mesa de Poesía publica a colaboradores y colaboradoras más o menos permanentes e incluye con frecuencia a poetas invitados. Cuenta también con una sección de Narrativa breve, artículos y otras expresiones de la palabra. Para ir a esa sección simplemente utilice el vínculo que con tal propósito está localizado en la parte superior derecha de esta portada. Para volver a la página de inicio localice el vínculo correspondiente en la sección antes mencionada.

Esperamos que su encuentro con la poesía en esta revista-blog sea de su agrado.

Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.

22 de noviembre de 2018

Miguel Maldonado,
San Marcos, Guatemala


Necesidad de versos de amor proletario

Belleza de flor solidaria
No eres geranio
Dices ser buganvilia

Recitarte versos
Hermosos
Requiere de gran genio

Esfuerzo,
Neuronas,
Estrujarlas,

Sin piedad.

Parir en letras 
este embarazo
Que lleva ya meses

Necesito.

Estos sentimientos
Que se cultivan
Más allá de besos

Que aún no
explotan

Como Molotovs

Que por el aire
Flotan

Sin llegar a su destino
Con furor
Incandescente.

Es tu compañía
De mi río
Un remanso
Camarada-amada
María.

Tú lo has dicho:
Al igual que voy de chamán
De maestro-mago-brujito
Como Otto-Raúl

Haciendo travesuras
Y prediciendo sin falsas
Promesas

Estas palabras eternas:


“Jamás será Utopía conocerte”.

22 de septiembre de 2018

Roberto Obregón Morales
Guatemala,
en Poemas para comenzar la vida


INTIMIDAD SILVESTRE

Cómo tiritan mis labios
en el fondo de tus ojos
cuando se llenan de llanto.

Tiembla tu seno
en mi mano
como rosa desnuda
en mano del viento,

y apenas
en intimidad de rocío
acarician mi nombre
tus palabras.

Lentejuelas nocturnas
arrastra el arroyo,
y en intimidad de luna
nuestras almas se aman.

Flámulas puntas de pinos
tus cejas fosforescentes
cuando te tiendes
en el césped
y me desbordo
como mares de luna
sobre montañas.

Intimidad de estambre la mía,
cuando sorprendo tu cuerpo
vestido de luna y rocío.

Intimidad de clavel la tuya,
cuando mi gorrión
te hinca el pico
y en sorbos minúsculos
se lleva tu corazón de miel.

Intimidad silvestre la nuestra,
porque tenemos llanto y rosas,
y nos amamos siempre.

25 de julio de 2018

Rolando Ravaglietti,
Argentina


A Charles Bukowski


De las que continúan llegando

atravesadas por un suicidio

burilados escamoteos y demasiadas

traiciones


Llegando pensándose muertas

por emulación


Llegando con quienes se atiborran

de signos arbitrarios ante la magnitud

del Fiasco


Llegando con las meretrices a los puentes

bailando con las obligadas bailarinas


Llegando servidos por la guía de teléfonos

con sus esmeros de chistosos y desesperados


Llegando la piedad fraccionándose en volutas paranoicas

que a manchones imprimen en la atmósfera de las calles

las balas decisivas


Llegando se retiran con soberano

candor unos

y retirándose también

                                        llegan

con camandulera fanfarronería

otros


Llegando del insomnio pétreos pero ávidos

cobrándoles a sus desapacibles viejos

en cuotas las vejaciones

infringidas pimpantemente en únicas entregas dedicadas


Llegando los que se irán

combinando el hartazgo con la dádiva así son

barridos amasijados

muchos con ayuda de las Autoridades

morfándose el ampuloso mondongo de la Eternidad

sin plebeya sal

sin cubiertos

sin papilas.

1 de julio de 2018

Roberto Obregón,
Guatemala
1940-1970
(Del poemario Poesía de barro)



Otoño

El follaje se tiñó
de guitarras,
de metales.
Las hojas vibran,
resuenan,
mueren.
Y se distiende un silencio amarillo.
Por las noches,
a la luna,
bajo la lluvia,
un tronco se vuelve tierra.
Silencio de hoja podrida,
de arcilla
mojada,
y sola.
Lúcida se disemina la lluvia,
húmeda sobre el alma mía,
Arboles despojados
jardines saqueados por el año en curso.
Lluvia.
Lluvia sonora,
fina,
helada.

8 de mayo de 2018

Roque Dalton,
El Salvador, 
1935-1975

                                                                  A 43 años de su asesinato.

Para secar tus lágrimas



Como el duro asesino vuelve al lugar del crimen
para percatarse del último panorama de su muerto.

Como la primavera vuelve desde las fauces del invierno
con la vida en las manos de una flor inconclusa.

Como el perro del ciego vuelve después del golpe
con los huesos abiertos a la luz del mendrugo.

Como la noche vuelve con sus negruras nuevas
dejando al día roto con sus lanzas de hielo.

Como el peor hijo pródigo vuelve desde las calles
a la tranquila mesa y a los viejos aromas.

Herido con la herida más amplia y navegable.
Sediento con la sed más hija de la arena.

Así vuelvo a ti.

8 de abril de 2018

Gary Daher,
Bolivia,1956


Cantos de un campo de mieses
(fragmento)

Véanla cruzar los aires como un novísimo ángel
lista a desafiar la bruma
para cuando aterrice
emerja
entre los cajones y las latas abandonadas
de la urbe
donde vive el espíritu y sus angustias
aprisionando entre las cejas
el infierno de siempre
fierro candente del amor y sus oscuros miedos.
Así llegada
nos arrebate
cantar con fuerza hasta sofocar todo arrepentimiento.
A ella, y a ti, el grito de una espejada gloria,
amanecida.




(Tomado de la hermana revista Isla Negra No.13/ 453 de marzo de 2018)

10 de marzo de 2018

Thelma Nava,
México, 1931
De Los pasos circulares


En México, donde tu fuego tampoco podrá extinguirse
(Al Comandante Ernesto Ché Guevara)


Será porque hoy tu fotografía junto a mi
es una lámpara de fuego
y ha venido un poeta de España que persigue tus pasos
por la calle de Nápoles de la ciudad de México.
Será porque duermes entre peces de tierra
y no hay una paloma sobre tu pecho
y tu espalda se ha quedado en silencio.
Porque estás un poco más cerca de nosotros
y una rosa de estaño aparece desnuda entre tus manos.
Será porque no tengo tu mancuernilla derecha
ni fui la maestra que habló contigo
a la que corregiste los acentos
en la pequeña escuela de Camiri.

Yo sólo soy una mujer que tiembla cuando dice
tu nombre.



(Tomado de la hermana Isla Negra 13/452 de febrero de 2018)                                          

31 de enero de 2018

Mayra Oyuela,
Honduras, 1982

Prohibido olvidar
                                                  -A Lucy-


Después de cruzar ciertos agujeros
atravesé la nostalgia
como se atraviesa un suspiro
en medio de cualquier semáforo.
Mis zapatos tienen clavículas,
bocas que se atragantan de pasos.

Primigenia me apresuro,
por primera vez en los labios
del hombre que jamás besé.
La nostalgia está cocida a mano
como ese delantal que guarda en su ropero mi madre.
En silencio comienzo una oración
con la frase "prohibido olvidar".
La noche es un telón que humedece,
un abrazo más por ofrecer,
uno persuasivo de adioses que no son definitivos.
Concluyo:
que los besos son para los que aman
sin promesas ni esperanzas.





(Tomado de la revista Isla Negra 13/451 –de enero de 2018–  dirigida por el poeta fraterno Gabriel Impaglione)

17 de noviembre de 2017

Francisco Garzaro,
Guatemala


(En el 498 aniversario de fundación de la ciudad de La Habana)



Elogio de La Habana
(Marzo de 2008)

I

Melodías de viento acarician el puerto
resuena la mar en espuma,
La Habana no duerme, descansa,
-dicen-
sólo escucha el danzón.

Cavilan los viejos la esquina de noche
dormitan las calles de dominó;
es Habana Centro otrora elegante
cuando el imperio abrazaba su mar.

Hoy sólo medio cierra los ojos La Habana
destella el Caribe en su faz;
pregunta al malecón en abril por su amor,
responde la brisa, el mar, el mar.

Habana Vieja
mira
al turquesa mar;
que si Martí que si el Ché
que si Camilo
que si Fidel;
el invierno es joven cubano
porque llueve en abril;
canta el mar, levanta a La Habana al despuntar el día,
llueve en Cuba en bolero la luna,
llueve el sol en motivos de son.

II

Si Martí no murió en prisión
vivió por Cuba y el mar,
de un tiro cayó Martí
en pelea por Cuba y la mar;
asegurar puede
La Habana esta verdad
que Martí por Cuba y su mar
ofrendó bravío la vida.

Olor a mar perfuma a La Habana que vio preso a Martí,
que vio preso a Martí la vieja Habana
que si verde que si azul que si turquesa viste el cubano mar,
que vio preso a Martí en la Habana vieja.

Largas calles camino incansable, curioso, sediento
anchas, anchas, las calles por toda La Habana
bullicio, música, sonrisa
gracia cubana
la nota es blanca y es negra,
blanquinegra la gente cubana
que vi en las calles de la hermosa Habana.

Qué difícil es cantar cuán linda es esta ciudad
el sentimiento oprime
apaga la garganta
es asombro y puro gusto;
el flautín, el piano, el contrabajo
el laúd, el tres...
mas algo hay que plantear
para cantar esta belleza cubana.

III

Enorme urna cristalina guarda al Granma singular
ése llegado del mar parte de la vida cubana;
no lejos tras el adiós del sol
a las nueve resuena el cañón
junto al gran ojo erguido de piedra
por el que mira La Habana.

Como se ve esta ciudad salina
tendida en su amante horizonte;
al dormir la tarde en celajes es beso de espuma,
y es mujer esbelta que brilla en tus ojos
su lecho de luces.

Ella abraza tu mirar, no puedes alejarte;
...volveré -pronuncias,
volveré a La Habana más luego que tarde,
porque al estrechar tu ser
al rozar tu piel esta ciudad baluarte,
no habrá nada tan grande para olvidarla,
ni urbe imperial ni esplendor que valga
pues ella vive tranquila en tu memoria, te abraza,
besa tu pensamiento y repite siempre cálida su llamada
¡ven! -pronuncia en alto la revolucionaria Habana,
y vas de nuevo contento a sus plazas,
a sus bullicios, a su esquina caliente.

IV

Qué diferencia entre la una y la otra
entre nuestra Habana fraternal, rebelde,
y otra llamada Little Havana,
cuasi barrio cubano a medias cubano-americano
esa pequeña, esa agresiva, esa altisonante burbuja;
nada que ver sólo culto al oro,
comprar, comprar, tener, tener
una rara manera de sentirse seguro
en esa falsa alegría prestada
hermanos vestidos de yanquis.

Pero en La Habana la que respiro la que camino,
por toda La Habana miras a Martí
en sus cielos en sus plazas en su mar;
qué dignidad martiana repetida entre la gente:
ondea en su cielo la hermana bandera cubana
y el Ché jamás está ausente;
allá junto al bravío mar,
allá donde se alza en oleajes al besar sus muros,
allá vive La Habana donde sueña
en sus Versos sencillos
Martí nuestro futuro.


Nota: Este poema se publicó por primera vez el 17 de septiembre de 2008 en Mesa de Poesía.

2 de noviembre de 2017

Miguel Maldonado,
San Marcos, Guatemala,1995.
Poeta invitado


LATINOAMÉRICA ERÓTICA

        Un nerudiano canto general
ha sido plasmado
en territorio liberado,
inteligencia de tierra viva,
toda una cosmovisión ancestral.

Una estética geográfica de memoria de lo atroz,
eterna, sensual, erótica; tatuada
en territorio de mujer liberada,
sobre el lienzo que es una tibia piel.

Ahí presentes están los invasores.
Ahí presentes están los libertadores.

Mapa multicolor
pintado con dolor

Cada poro de tu piel
utilizado para crear
un retrato fiel
de un continente
hermoso y gigante.

Ahí están los verdugos.
Ahí están los desaparecidos.

Ahí están los torturadores.
Ahí están los torturados.

Esa imagen denuncia a los genocidas.
Esa imagen denuncia a los fascistas.
Esa imagen nos muestra a los inocentes mártires.
Esa imagen retrata a nuestros héroes.

Mariposas monarcas han volado en tu estómago,
quetzales han vivido por siglos en tus bosques,
tecolotes han cazado y la muerte anunciado,
colibríes tus néctares han libado alegres.

Historia, tradiciones, invasiones, traiciones,
resistencias, luchas, independencias
motines, sublevaciones, rebeliones, revoluciones,
¡patria, nación, banderas, ¡fronteras!…

¿Qué son las naciones y sus fronteras?
imágenes oníricas
salidas de una mente grosera y vulgar
pues ningún mapa nos muestra las líneas divisorias.

¡Internacionalismo! De los oprimidos necesario,
para el derecho positivo incomprensible
patria grande desde el norte hasta el sur, una sola:
la mística, ancestral y cosmogónica Abya-Yala.

Entre tus dos bellos muslos una fuente de vida abundante,
tus dos senos nos dan el alimento primigenio
ternura, fraterna y sincera mujer amante,
rebelde, combativa, fuerte y solidaria como un rojo geranio.

Es tu cuerpo la patria entera de la humanidad,
la tierra fértil que el barro, la madera y el maíz
proporcionó para la perfección
         de los hombres y su creación.



Damos la bienvenida al joven poeta invitado, Miguel Maldonado, nacido en el Departamento de San Marcos, Guatemala, en 1995. Maldonado es ex-normalista y actualmente estudia Sociología en el CUSAM (Centro Universitario de San Marcos, de la Universidad de San Carlos de Guatemala). El poema Latinoamérica erótica se publica, –según nos indica su autor– por primera vez en Mesa de Poesía, lo que constituye un verdadero gusto para nuestra Revista-Blog. El poeta Maldonado próximamente publicará su poemario El Tolhuitz y probablemente Latinoamérica erótica sea incluido en él.

7 de octubre de 2017

Nicolás Guillén,
(1902-1989)
Cuba,
En La paloma de vuelo popular

LA MURALLA

                                                                                              A Cristina Ruth Agosti

Para hacer esta muralla,
tráiganme todas las manos:
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Ay,
una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte.

–¡Tun, tun!
–¿Quién es?
–Una rosa y un clavel...
–¡Abre la muralla!

–¡Tun, tun!
–¿Quién es?
–El sable del coronel...
–¡Cierra la muralla!

¡Tun, tun!
–¿Quién es?
–La paloma y el laurel...
–¡Abre la muralla!

–¡Tun, tun!
–¿Quién es?
–El alacrán y el ciempiés...
–¡Cierra la muralla!

Al corazón del amigo,
abre la muralla;
al veneno y al puñal,
cierra la muralla;
al mirto y la hierbabuena,
abre la muralla;
al diente de la serpiente,
cierra la muralla;
al ruiseñor en la flor,
abre la muralla...

Alcemos una muralla
juntando todas las manos;
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte...

17 de agosto de 2017

Jesús García Clavijo,
Cuba,
en Bitácora del tiempo, 2015


Tu mano y la palmada



Mi poema no es de versos

es un parto que espera tu palmada.

No son versos

eres tú a las dos de la mañana.

Mi poema es el parto

tú de azul

quitando el bagacillo de mi espalda.

Es tenerte

al borde de una espera prolongada.

Mi poema es de sollozos

perenne matriz de tus palabras

tu pelo suelto

tu mano y la palmada.

7 de agosto de 2017

Roberto Obregón,
1940-1970,
Guatemala,
fragmentos de Aquella lumbre sin sueño,
en poemario El fuego perdido

                                         
                                                         En algún lugar quedará algo de fuego,
                                                         una llama, una brasa en la ceniza...


......

De las alturas se derrumba un trueno
En el monte una ceiba se arrodilla
Un tronco intenta levantarse y no puede
Vuelve a dormirse entre un puño de hormigas
El agua levanta sus faldas y huye de la arena
La lluvia pasa y repasa una canción muy vieja
Jorge Sarmientos asciende de un barranco sin fondo
Viene arrastrando la montaña como si fuera marimba
Se sacude las estrellas murmura llora echa rayos
El es el culpable de que el silencio se nos muera
......

Ahora que le escribo a un amigo
que reside en Nueva York
siento que alguien,
desde la puerta, alguien me espía.
Y realmente
lo que sucede
es que mis huellas sobre los ladrillos,
mis pasos de cuando estaba triste
andan en pena.
Unos sobre otros sollozan, callados.
Como hojas secas en una plaza dormida.
O se ponen a masticar
algo que yo ya he olvidado
–mi sombra, tal vez,
ese medallón oscuro bajo el armario.
Y a ratos se ríen de mi ingenuidad
porque en la tal ciudad no vive nadie
y nunca se les escribe a los muertos.
Qué broma por Dios!

Sarmientos se sentó al piano
a marimbear un son.
Fue en una casa muy antigua
En París
Y para colmo en invierno
Me desenterró una tristeza
como de a seis y pico de años
Lloramos como indios borrachos
Las lágrimas brotaron
Pero el piano también lloraba
No sólo nosotros
El son era de Jorge nadie se lo disputa
Pero el muy fregado
de los bosques lo había extraído
Y de los pájaros y de las aguas
del país que anda conmigo [...]

11 de julio de 2017

Roberto Obregón,
1940-1970,
Guatemala,
En Aquella lumbre sin sueño, de su
poemario El fuego perdido
(1966-1968)

                                                                                          ¿Dónde está Roberto Obregón?
                                                                                        
                                                                                                           De aparecer apareció
                                                                                      pero en una lista de desaparecidos
                                                                                                                      Nicanor Parra





LA MARIMBA

Se procede a cortar el hormigo
y se arrastra al patio de la casa.

A la fuerza.

Se deja botado para que le penetre el sol
durante varios días.

Y que se le filtre la luna.

Es aconsejable ahumarlo, arropado.

En fin, dejarlo así y hacer como que uno
ni se fija en él. No hacerle caso.

Solito irá absorbiendo
lo que de lloro tiene el guas y la lluvia,
el cascabeleo de la cascabel,
lo que de entrañable tiene el tecolote,
lo que de puñal tiene el canto del clarinero.
Como pararrayos atraerá
los rumores del bosque,
el grito de un árbol bajo el pie del rayo,
el susurro del tiempo,
la desnudez del agua
y el hablar de la mujer triste.

Porque para eso es palo de música,
madera de alegrar.
Para eso sirve, el hormigo.

Y cuando alcanza su punto,
se va corriendito
a llamar a los adiestrados,
a los entendidos,
aquellos que saben medir la hondura
y la delgadez de las rajas o teclas
(las que de preferencia
se asientan con una botella
sin echarles barniz),
se convoca a aquellos que gradúan
la tensión de los cordeles
y sopesan la vaciez de los tecomates o cajones.

Y ya hecha la marimba
(animal precolombino,
cuadrúpedo, mamífero, recolector y bullicioso)...
entonces, ya terminada, soltarla!

Que se vaya por entre los poblados
y caseríos y por esos clubes,
que amenice los casorios
y festeje nacimientos,
que levante zarabandas en todos los rincones.

Y ojalá la dejaran entrar en los velorios.
Bueno, y que sirva de distracción
a todos aquellos que de por sí son silenciosos.

Para eso es palo de música,
madera de la que se extraen sonidos y cosas.

Que lave la amargura del rostro del mundo.

Y que cuando llegue la guerra
también que esté presente.
Porque ella, como una vaca milenaria,
bebe de nuestra sangre,
suena al son que sonamos
y le viene sobrando
que otros le anden averiguando la querencia!