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17 de marzo de 2010

Francisco Garzaro,
Guatemala

Muerto
(Marzo de 2010)

Otra vez amanezco muerto
clavado en un puñal
llevo encima el invisible peso

¿qué pasa?
qué ocurre a mi impecable supuesta lucidez
a esta cerebral gracilidad con el gato del análisis y la síntesis,
a la acuciosa observación de raudas estrellas fugaces
¿qué pasa?

¿ocurre alrededor o en mi plasma?
¿será que tanta vida mata?
acaso envenena la vida,
¿amar enferma, intoxica?

o serás tú cálida mujer
o tal vez tú guitarra mía
¿será la maravilla de tus seis cuerdas mi verduga exacta?
acaso letal es tu venganza por mi caricia, por la insistencia gota a gota

¿segregarán iras mortales tus pestañas
hartas de mis manos, de mi pulsación constante?
¡no puede ser!

no puede ser pero amanezco muerto esta mañana
mas abro los ojos, veo oscuro
sí, me cercioro, duele, ¡respiro!
siento otra vez esa negra majestad del horizonte
y veo tranquila tu larga curvatura en nuestra cama
y pienso, ¡piennn-so!
qué alivio
aún escucho
me palpo, estoy vivo

depre
lugar común
¿cigarrillos?
no fumo
lógica pura
¿existe pureza alguna?
no lo sé pero de nuevo amanecí muerto al despertar el día, mas aún veo,
querida,
tu cintura esta mañana.


(Y con el florero azul repleto de flemática certeza, el infaltable "posmo" declarará anonadado mas con aplomo: "¡Y a mí qué!, cada loco con su tema, cada uno con su neura, con sus rollos pues...", pero dentro llevará clavado ya el dulce puñal certero, infalible, digno e irrefrenable de su propia muerte en el espejo.)