Nora Murillo,
Guatemala,
(De su poemario Eterno desencanto, marzo de 2005)
Mi generación perdida
Nacimos en los sesentas
y nos tragamos completa la guerra interna...
Crecimos...
escuchando historias de la revolución
y retomamos sus consignas
Nos saturamos de cadáveres mutilados
abandonados en ríos, veredas, caminos y carreteras
Vivimos la alegría de "Quincho Barrilete"
y lloramos escuchando "Casas de cartón"...
Nos resistimos al silencio impuesto
y enfrentando al miedo gritamos incansablemente
¡El pueblo unido jamás será vencido!
Lloramos de impotencia por tanta masacre
jamás imaginamos que perseguir la vida
significaría tanta muerte
Nosotras la generación de los 60
las que cazamos mariposas en primavera
somos cenizas de la guerra
guerreras inconsolables...
Seguimos con el corazón ahogado de ideales
y con este silencioso y terrible dolor
de saber que continuamos arrodilladas
respirando esta infamia.
Blog-hábitat para la poesía y otras expresiones de la palabra en la diversidad literaria bajo la dirección de Francisco Garzaro. Historiador en aprendizaje permanente; aprendiz de guitarrista, de fotógrafo, de poeta...
Mesa de Poesía publica a colaboradores y colaboradoras más o menos permanentes e incluye con frecuencia a poetas invitados. Cuenta también con una sección de Narrativa breve, artículos y otras expresiones de la palabra. Para ir a esa sección simplemente utilice el vínculo que con tal propósito está localizado en la parte superior derecha de esta portada. Para volver a la página de inicio localice el vínculo correspondiente en la sección antes mencionada.
Esperamos que su encuentro con la poesía en este blog sea de su agrado.
Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.
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Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.
10 de marzo de 2020
7 de enero de 2020
Comida en familia, Jesús García Clavijo
Jesús García Clavijo,
Cuba
COMIDA EN FAMILIA
A Irenita García Cruz, compañía, amor y felicidad.
Hoy comimos con un perro callejero
como el hombre
esperaba un pedazo de sobra del amor.
Al frente el Hotel Imperial
destruido por el tiempo y los recuerdos.
La habitación 312 fue el paraíso del amigo
¿cuál será entre tantos espacios vacíos?
Miro, parece que sonríe después del acto y sus tormentos.
Según él allí estuvieron Adán y Eva,
pero nunca yo
es el paraíso que imagino.
Todos los hoteles se parecen
puertas, consuelos, luego olvido.
La gente necesita olvidar para que pase el tiempo.
Este parque, como el perro
tiene su historia y su fuente
por él pasaron mujeres
en espera de un destello de ternura
como nombres guardan las paredes.
La ternura es la llave
lo demás queda con la lluvia.
Pasan, nos miran,
comemos con la mano y sin mesa
pero el perro necesita compañía.
Solo el ángel quedó en la Catedral
porque en su mano, estaba la poesía.
La mujer no sabe inglés
tiene un tatuaje en la rodilla
otro en el pie y sonríe
casi pisa al perro que nos sigue
aunque se comió el último hueso frente al hotel
de sueños y esperanzas.
Mi hija se refleja en la vidriera
con la mano de su madre
ella no sabe cuántas veces me miré en el mismo sitio
con las manos vacías.
Hoy comimos con un perro callejero
que tenía un pedazo de amor en su mirada.
Cuba
COMIDA EN FAMILIA
A Irenita García Cruz, compañía, amor y felicidad.
Hoy comimos con un perro callejero
como el hombre
esperaba un pedazo de sobra del amor.
Al frente el Hotel Imperial
destruido por el tiempo y los recuerdos.
La habitación 312 fue el paraíso del amigo
¿cuál será entre tantos espacios vacíos?
Miro, parece que sonríe después del acto y sus tormentos.
Según él allí estuvieron Adán y Eva,
pero nunca yo
es el paraíso que imagino.
Todos los hoteles se parecen
puertas, consuelos, luego olvido.
La gente necesita olvidar para que pase el tiempo.
Este parque, como el perro
tiene su historia y su fuente
por él pasaron mujeres
en espera de un destello de ternura
como nombres guardan las paredes.
La ternura es la llave
lo demás queda con la lluvia.
Pasan, nos miran,
comemos con la mano y sin mesa
pero el perro necesita compañía.
Solo el ángel quedó en la Catedral
porque en su mano, estaba la poesía.
La mujer no sabe inglés
tiene un tatuaje en la rodilla
otro en el pie y sonríe
casi pisa al perro que nos sigue
aunque se comió el último hueso frente al hotel
de sueños y esperanzas.
Mi hija se refleja en la vidriera
con la mano de su madre
ella no sabe cuántas veces me miré en el mismo sitio
con las manos vacías.
Hoy comimos con un perro callejero
que tenía un pedazo de amor en su mirada.
17 de septiembre de 2019
Ochún bajo la lluvia, Jesús García Clavijo
Jesús García Clavijo,
Cuba
Ochún bajo la lluvia
Tendrá que ser un sábado
con tus senos futuristas.
Obá se cortó una oreja
para no oir tus gemidos bajo mi cuerpo.
Echú fue engañado
-no hacía falta-
te creyó y amó
con la lluvia en los portales.
Changó te llama
por los pasillos sin luz
donde ladran los perros ciegos.
Los orichas ofrecen rituales
cintas de colores
algas amarillas.
Hay humo de diciembre
regresas desnuda
con abanicos y espadas
porque es sábado de lluvia
dueña de los caminos
donde espero.
Cuba
Ochún bajo la lluvia
Tendrá que ser un sábado
con tus senos futuristas.
Obá se cortó una oreja
para no oir tus gemidos bajo mi cuerpo.
Echú fue engañado
-no hacía falta-
te creyó y amó
con la lluvia en los portales.
Changó te llama
por los pasillos sin luz
donde ladran los perros ciegos.
Los orichas ofrecen rituales
cintas de colores
algas amarillas.
Hay humo de diciembre
regresas desnuda
con abanicos y espadas
porque es sábado de lluvia
dueña de los caminos
donde espero.
13 de agosto de 2019
Te haría una pinta, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Epigrafías,
Guatemala
Epigrafías,
Guatemala
Te haría una pinta
(9 de agosto de 2013)
Amo las pintas. Expresión pura. Quisiera escribir una pinta para encontrarte, para que la miraras en la pared y escucharas la voz que tiene cerrada tu puerta. En tu camino me verías en algún lugar por donde pasearas transitando tu indiferencia; te pillaría entonces cuando anduvieras por allí harta de amor fallido sustanciado en ti, mujer. Te atraería mi pinta por su dulzor y por tu cálido espíritu de pasionaria en timidez.
Y te diría entonces a los ojos certero al corazón lo que te niegas a escuchar. Así sería posible. Porque es virtud de cualquier pinta encontrar nuestras miradas con su poder de llamada urgente. Es lo que una pinta porta en versos, llamados, extrañezas: rocío de amores sencillos que son reclamos tremendos de la gente para gritar que ama o aborrece.
Como te amo imagino que en tu camino encontrarías mi pinta. Que se atravesaría a tu paso mi pinta deteniéndote. Que te detendrías. Que de inmediato la reconocerías. Que desarmada te sorprendería el beso rompiéndote de amor.
Hay pintas breves, pequeñitas que con amor se estampan en el Centro Histórico en paredes, en puertas viejas, como la que te pudiera escribir. Y están las del torbellino, las que reclaman injusticias denunciando al tirano, a cualquiera, al que oprime y explota.
Son amor con pintura de tierna cólera. Amor y grito. La mía la haría escrita con tu nombre por amor. Digo con las tres sílabas de tu nombre.
3 de junio de 2019
De la síntesis, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala,
(2/enero/1987)
Guatemala,
(2/enero/1987)
DE LA SÍNTESIS
Y tú sin saberlo
que hoy
aquí
alguien
terminó la faena.
Nada se mueve.
(¿Sabes que aún los fierros
que llevaras a tu fragua
queman de albores
la madrugada?)
Y tú sin saberlo.
2 de abril de 2019
Clave de sol, Jesús García Clavijo
Jesús García Clavijo,
Cuba,
(En Para el 14 de febrero)
CLAVE DE SOL
Hay que reinventarse
como el reloj del segundo cuarto
donde el tiempo es importante
porque un amor espera la intimidad de las agujas.
Hay que reinventar el silencio
salvarnos del destierro
de los mutantes
de las madrugadas sin ladridos
de la Clave de Sol y las estrellas en la mañana
de una espalda lejos del mar.
Hay que reinventarse como sea
en estos tiempos de la vida.
Cuba,
(En Para el 14 de febrero)
CLAVE DE SOL
Hay que reinventarse
como el reloj del segundo cuarto
donde el tiempo es importante
porque un amor espera la intimidad de las agujas.
Hay que reinventar el silencio
salvarnos del destierro
de los mutantes
de las madrugadas sin ladridos
de la Clave de Sol y las estrellas en la mañana
de una espalda lejos del mar.
Hay que reinventarse como sea
en estos tiempos de la vida.
25 de julio de 2018
A Charles Bukowski, Rolando Revagliatti
Rolando Ravagliatti,
Argentina
A Charles Bukowski
De las que continúan llegando
atravesadas por un suicidio
burilados escamoteos y demasiadas
traiciones
Llegando pensándose muertas
por emulación
Llegando con quienes se atiborran
de signos arbitrarios ante la magnitud
del Fiasco
Llegando con las meretrices a los puentes
bailando con las obligadas bailarinas
Llegando servidos por la guía de teléfonos
con sus esmeros de chistosos y desesperados
Llegando la piedad fraccionándose en volutas paranoicas
que a manchones imprimen en la atmósfera de las calles
las balas decisivas
Llegando se retiran con soberano
candor unos
y retirándose también
llegan
con camandulera fanfarronería
otros
Llegando del insomnio pétreos pero ávidos
cobrándoles a sus desapacibles viejos
en cuotas las vejaciones
infringidas pimpantemente en únicas entregas dedicadas
Llegando los que se irán
combinando el hartazgo con la dádiva así son
barridos amasijados
muchos con ayuda de las Autoridades
morfándose el ampuloso mondongo de la Eternidad
sin plebeya sal
sin cubiertos
Argentina
A Charles Bukowski
De las que continúan llegando
atravesadas por un suicidio
burilados escamoteos y demasiadas
traiciones
Llegando pensándose muertas
por emulación
Llegando con quienes se atiborran
de signos arbitrarios ante la magnitud
del Fiasco
Llegando con las meretrices a los puentes
bailando con las obligadas bailarinas
Llegando servidos por la guía de teléfonos
con sus esmeros de chistosos y desesperados
Llegando la piedad fraccionándose en volutas paranoicas
que a manchones imprimen en la atmósfera de las calles
las balas decisivas
Llegando se retiran con soberano
candor unos
y retirándose también
llegan
con camandulera fanfarronería
otros
Llegando del insomnio pétreos pero ávidos
cobrándoles a sus desapacibles viejos
en cuotas las vejaciones
infringidas pimpantemente en únicas entregas dedicadas
Llegando los que se irán
combinando el hartazgo con la dádiva así son
barridos amasijados
muchos con ayuda de las Autoridades
morfándose el ampuloso mondongo de la Eternidad
sin plebeya sal
sin cubiertos
sin papilas.
17 de noviembre de 2017
Elogio de La Habana, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
Elogio de La Habana
(Marzo de 2008)
I
Melodías de viento acarician el puerto
resuena la mar en espuma,
La Habana no duerme, descansa,
-dicen-
sólo escucha el danzón.
Cavilan los viejos la esquina de noche
dormitan las calles de dominó;
es Habana Centro otrora elegante
cuando el imperio abrazaba su mar.
Hoy sólo medio cierra los ojos La Habana
destella el Caribe en su faz;
pregunta al malecón en abril por su amor,
responde la brisa, el mar, el mar.
Habana Vieja
mira
al turquesa mar;
que si Martí que si el Ché
que si Camilo
que si Fidel;
el invierno es joven cubano
porque llueve en abril;
canta el mar, levanta a La Habana al despuntar el día,
llueve en Cuba en bolero la luna,
llueve el sol en motivos de son.
II
Si Martí no murió en prisión
vivió por Cuba y el mar,
de un tiro cayó Martí
en pelea por Cuba y la mar;
asegurar puede
La Habana esta verdad
que Martí por Cuba y su mar
ofrendó bravío la vida.
Olor a mar perfuma a La Habana que vio preso a Martí,
que vio preso a Martí la vieja Habana
que si verde que si azul que si turquesa viste el cubano mar,
que vio preso a Martí en la Habana vieja.
Largas calles camino incansable, curioso, sediento
anchas, anchas, las calles por toda La Habana
bullicio, música, sonrisa
gracia cubana
la nota es blanca y es negra,
blanquinegra la gente cubana
que vi en las calles de la hermosa Habana.
Qué difícil es cantar cuán linda es esta ciudad
el sentimiento oprime
apaga la garganta
es asombro y puro gusto;
el flautín, el piano, el contrabajo
el laúd, el tres...
mas algo hay que plantear
para cantar esta belleza cubana.
III
Enorme urna cristalina guarda al Granma singular
ése llegado del mar parte de la vida cubana;
no lejos tras el adiós del sol
a las nueve resuena el cañón
junto al gran ojo erguido de piedra
por el que mira La Habana.
Como se ve esta ciudad salina
tendida en su amante horizonte;
al dormir la tarde en celajes es beso de espuma,
y es mujer esbelta que brilla en tus ojos
su lecho de luces.
Ella abraza tu mirar, no puedes alejarte;
...volveré -pronuncias,
volveré a La Habana más luego que tarde,
porque al estrechar tu ser
al rozar tu piel esta ciudad baluarte,
no habrá nada tan grande para olvidarla,
ni urbe imperial ni esplendor que valga
pues ella vive tranquila en tu memoria, te abraza,
besa tu pensamiento y repite siempre cálida su llamada
¡ven! -pronuncia en alto la revolucionaria Habana,
y vas de nuevo contento a sus plazas,
a sus bullicios, a su esquina caliente.
IV
Qué diferencia entre la una y la otra
entre nuestra Habana fraternal, rebelde,
y otra llamada Little Havana,
cuasi barrio cubano a medias cubano-americano
esa pequeña, esa agresiva, esa altisonante burbuja;
nada que ver sólo culto al oro,
comprar, comprar, tener, tener
una rara manera de sentirse seguro
en esa falsa alegría prestada
hermanos vestidos de yanquis.
Pero en La Habana la que respiro la que camino,
por toda La Habana miras a Martí
en sus cielos en sus plazas en su mar;
qué dignidad martiana repetida entre la gente:
ondea en su cielo la hermana bandera cubana
y el Ché jamás está ausente;
allá junto al bravío mar,
allá donde se alza en oleajes al besar sus muros,
allá vive La Habana donde sueña
en sus Versos sencillos
Martí nuestro futuro.
Nota: Este poema se publicó por primera vez el 17 de septiembre de 2008 en Mesa de Poesía.
Guatemala
(En el 498 aniversario de fundación de la ciudad de La Habana)
Elogio de La Habana
(Marzo de 2008)
I
Melodías de viento acarician el puerto
resuena la mar en espuma,
La Habana no duerme, descansa,
-dicen-
sólo escucha el danzón.
Cavilan los viejos la esquina de noche
dormitan las calles de dominó;
es Habana Centro otrora elegante
cuando el imperio abrazaba su mar.
Hoy sólo medio cierra los ojos La Habana
destella el Caribe en su faz;
pregunta al malecón en abril por su amor,
responde la brisa, el mar, el mar.
Habana Vieja
mira
al turquesa mar;
que si Martí que si el Ché
que si Camilo
que si Fidel;
el invierno es joven cubano
porque llueve en abril;
canta el mar, levanta a La Habana al despuntar el día,
llueve en Cuba en bolero la luna,
llueve el sol en motivos de son.
II
Si Martí no murió en prisión
vivió por Cuba y el mar,
de un tiro cayó Martí
en pelea por Cuba y la mar;
asegurar puede
La Habana esta verdad
que Martí por Cuba y su mar
ofrendó bravío la vida.
Olor a mar perfuma a La Habana que vio preso a Martí,
que vio preso a Martí la vieja Habana
que si verde que si azul que si turquesa viste el cubano mar,
que vio preso a Martí en la Habana vieja.
Largas calles camino incansable, curioso, sediento
anchas, anchas, las calles por toda La Habana
bullicio, música, sonrisa
gracia cubana
la nota es blanca y es negra,
blanquinegra la gente cubana
que vi en las calles de la hermosa Habana.
Qué difícil es cantar cuán linda es esta ciudad
el sentimiento oprime
apaga la garganta
es asombro y puro gusto;
el flautín, el piano, el contrabajo
el laúd, el tres...
mas algo hay que plantear
para cantar esta belleza cubana.
III
Enorme urna cristalina guarda al Granma singular
ése llegado del mar parte de la vida cubana;
no lejos tras el adiós del sol
a las nueve resuena el cañón
junto al gran ojo erguido de piedra
por el que mira La Habana.
Como se ve esta ciudad salina
tendida en su amante horizonte;
al dormir la tarde en celajes es beso de espuma,
y es mujer esbelta que brilla en tus ojos
su lecho de luces.
Ella abraza tu mirar, no puedes alejarte;
...volveré -pronuncias,
volveré a La Habana más luego que tarde,
porque al estrechar tu ser
al rozar tu piel esta ciudad baluarte,
no habrá nada tan grande para olvidarla,
ni urbe imperial ni esplendor que valga
pues ella vive tranquila en tu memoria, te abraza,
besa tu pensamiento y repite siempre cálida su llamada
¡ven! -pronuncia en alto la revolucionaria Habana,
y vas de nuevo contento a sus plazas,
a sus bullicios, a su esquina caliente.
IV
Qué diferencia entre la una y la otra
entre nuestra Habana fraternal, rebelde,
y otra llamada Little Havana,
cuasi barrio cubano a medias cubano-americano
esa pequeña, esa agresiva, esa altisonante burbuja;
nada que ver sólo culto al oro,
comprar, comprar, tener, tener
una rara manera de sentirse seguro
en esa falsa alegría prestada
hermanos vestidos de yanquis.
Pero en La Habana la que respiro la que camino,
por toda La Habana miras a Martí
en sus cielos en sus plazas en su mar;
qué dignidad martiana repetida entre la gente:
ondea en su cielo la hermana bandera cubana
y el Ché jamás está ausente;
allá junto al bravío mar,
allá donde se alza en oleajes al besar sus muros,
allá vive La Habana donde sueña
en sus Versos sencillos
Martí nuestro futuro.
Nota: Este poema se publicó por primera vez el 17 de septiembre de 2008 en Mesa de Poesía.
17 de agosto de 2017
Tu mano y la palmada, Jesús García Clavijo
Jesús García Clavijo,
Cuba,
en Bitácora del tiempo, 2015
Tu mano y la palmada
Mi poema no es de versos
es un parto que espera tu palmada.
No son versos
eres tú a las dos de la mañana.
Mi poema es el parto
tú de azul
quitando el bagacillo de mi espalda.
Es tenerte
al borde de una espera prolongada.
Mi poema es de sollozos
perenne matriz de tus palabras
tu pelo suelto
tu mano y la palmada.
Cuba,
en Bitácora del tiempo, 2015
Tu mano y la palmada
Mi poema no es de versos
es un parto que espera tu palmada.
No son versos
eres tú a las dos de la mañana.
Mi poema es el parto
tú de azul
quitando el bagacillo de mi espalda.
Es tenerte
al borde de una espera prolongada.
Mi poema es de sollozos
perenne matriz de tus palabras
tu pelo suelto
tu mano y la palmada.
9 de mayo de 2017
Reflexiones, Miguel Crispín Sotomayor
Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba
Cuba
Reflexiones
En plena soledad y en dolor pleno
recorre mi conciencia los caminos
aparta la maldad, lleva a su seno
lo bueno recibido del destino.
Defraudada la fe y trunca la utopía
se injuria la historia, mi pasado.
El tiempo que viví, cuando vivía
y parte del amor está enterrado.
La imperfecta salud y los entuertos,
la amada, la familia y los amigos,
el amor por los vivos y los muertos,
se han ido convirtiendo en mis testigos.
¿Adónde han ido los sueños en su huida?
¿Volverán bordeando las montañas?
¿Puede encontrarse sostén para la vida
cuando se marcha detrás de ideas extrañas?
(6 de diciembre de 2016)
1 de enero de 2017
Nota de prensa, Jesús García Clavijo
Jesús García Clavijo,
Cuba,
De Bitácora del tiempo,
en Leyti y la ciudad del sol
Nota de prensa
Mesa de Poesía presenta a un nuevo poeta colaborador cubano. Se trata de Jesús García Clavijo, quien nació en 1951 en Santiago de Cuba. Vive aún en su ciudad natal. Ha publicado en varios países y obtenido diversos reconocimientos por su trabajo poético; entre sus poemarios podemos mencionar "A fin de cuentas", 2003; "...Y además es domingo", 2014; y una serie que nos ha enviado llamada "Poemas Galería". También sus relatos en su libro "Bitácora" que incluye algunos poemas como el que hoy publicamos. Bienvenido poeta García Clavijo.
Cuba,
De Bitácora del tiempo,
en Leyti y la ciudad del sol
Nota de prensa
Se busca una mujer
que sueñe sobre mi pecho.
Que no se apure
y rompa la monotonía toda.
Amanecida
germine una flor.
Desnuda
abra todas las ventanas
y pase la luz
el aire fino de su pelo.
Si la encuentran
le dicen con cuidado
en secreto
que la vida es otra cosa
que la espero todavía.
Mesa de Poesía presenta a un nuevo poeta colaborador cubano. Se trata de Jesús García Clavijo, quien nació en 1951 en Santiago de Cuba. Vive aún en su ciudad natal. Ha publicado en varios países y obtenido diversos reconocimientos por su trabajo poético; entre sus poemarios podemos mencionar "A fin de cuentas", 2003; "...Y además es domingo", 2014; y una serie que nos ha enviado llamada "Poemas Galería". También sus relatos en su libro "Bitácora" que incluye algunos poemas como el que hoy publicamos. Bienvenido poeta García Clavijo.
Muchacha de abril, Jesús García Clavijo
Jesús García Clavijo,
Cuba.
Poeta invitado,
de su poemario Galería (III)
Muchacha de abril
...Pero yo sólo tenía 20 años y tú 30
Elvira Alejandra Quintero
Cuba.
Poeta invitado,
de su poemario Galería (III)
Muchacha de abril
...Pero yo sólo tenía 20 años y tú 30
y aprendía de ti como enseñarte a sentirte a gusto
y sin vergüenza.
Elvira Alejandra Quintero
No recuerdo el momento de la mano ni del parque
aquel hombre me daba celos.
Ya no están, ni ella, ni él.
Cantaba tal un duende, calmado y melancólico
como en una despedida.
¿Quién resolverá el problema de las despedidas?
Los amigos no debieran irse de prisa
porque dejan al mundo sin esperanzas.
De cualquier manera,
es imprescindible el camino de los poetas.
La mujer que ama a un poeta, es una gota de rocío
la que no ama igual, pero de otra madrugada.
Pocos saben de esas tardes con su voz
ni su letra aparece en las vitrolas
aunque falte, un lucero y una espera.
Temo al pronóstico de los poetas porque se cumple.
La mujer que lo olvidó, no volvió a ver el arco iris
ni supo la forma en que se ama al amanecer.
Duro oficio el del poeta al tener tantos recuerdos
una lámpara y la caricia.
La caricia para que gire el mundo
la lámpara para que no se olvide el camino de regreso.
Mala costumbre la de no olvidar y la de olvidar igualmente
nunca se sabe el momento de tocar una ventana
porque detrás, está el amor.
La calma no se hizo para los amantes
a los amantes nadie los entiende
solo ellos saben el minuto exacto en que los pechos calman.
No recuerdo el momento de la mano
pero había una mujer cerca de un parque
y no está porque murió Leonardo Favio.
Pobre la mujer que lo olvidó y él no pudo olvidarla
ni le dejó un motivo para seguir viviendo
en este mundo de absurdos y sombras
de gente que no entiende, de muchachas de abril.
1 de septiembre de 2016
A propósito del despertar, Cristina Montenegro
Cristina Montenegro,
Guatemala, 2010
A propósito del despertar
A veces espera
oscuro
acurrucado al extremo del llanto
acariciado de verana llovizna
húmedo, fresco
luz primera al calor del día
así aparece,
anunciado,
dejando la magra noche de ojos pesados
y la luz cansada
de estrechos sueños y palabras calladas.
A veces llega
sin ser invitado
airoso, valiente, clavando las uñas
y de tajo,
su voz de puñales
corta los oscuros recuerdos
y las esperanzas rotas.
A veces llega
esperado y sorprendente
vestido de luces y arcoíris
invitando a la danza
coreando, fuerte y más fuerte
llamando insistentemente
a la insurrecta vida
para que dé batalla
para que no se rinda.
Guatemala, 2010
A propósito del despertar
A veces espera
oscuro
acurrucado al extremo del llanto
acariciado de verana llovizna
húmedo, fresco
luz primera al calor del día
así aparece,
anunciado,
dejando la magra noche de ojos pesados
y la luz cansada
de estrechos sueños y palabras calladas.
A veces llega
sin ser invitado
airoso, valiente, clavando las uñas
y de tajo,
su voz de puñales
corta los oscuros recuerdos
y las esperanzas rotas.
A veces llega
esperado y sorprendente
vestido de luces y arcoíris
invitando a la danza
coreando, fuerte y más fuerte
llamando insistentemente
a la insurrecta vida
para que dé batalla
para que no se rinda.
18 de julio de 2016
De la lluvia y el río en la palabra, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
esencias rotundas
verticales
calmaré la sed que es de palabra
para decirlo todo
o casi lo circundante
aquello inatrapable, indefinible,
indescifrable como el visitador de los sueños
o como el pájaro negro de la mañana
o tal vez como toda la poesía
en su alta montaña azul con su pluma de viento
Mientras haya río hundiré mis manos en su caricia
en agua nueva plena de historia vieja
de cuentos tristes superficialmente extraños
ese meandro de solitaria transparencia
colmará por fin estos poros
por donde mira la luna mis huesos
¿Y estos ojos?
estos ojos no sé si serán todavía los míos
se van por caminos recónditos
resbaladizos
por lágrimas e irritaciones del coraje
llevan la piel cansada estos ojos de años
con los pasos en falso
con las creencias caídas
con los sueños apalabrados que se crecen como ciervos perseguidos
¿Ah!, triste, fiera y tierna poesía si te pudiera tocar
con estos dedos que saben escribir tu nombre al umbral de la flor
junto a los senderos mil veces andados
pero huyes, oscureces los parajes de viento
ocultas tu resplandeciente plumaje creador del verso
y muere el azacuán migrante sin desplegar siquiera sus alas
Es cuando tenemos que hablar crudeces
hablar de justicia implacable
de convertir tu rubor de beso en feroz tinta de aliento;
así llego a ciegas por el agua
en la madre lluvia a tu cosmos enigmático
para convocarte y para que convoques.
Guatemala
De la lluvia y el río en la palabra
(En Intimidades del agua, 18 de febrero de 2012)
Mientras haya lluvia beberé
esencias rotundas
verticales
calmaré la sed que es de palabra
para decirlo todo
o casi lo circundante
aquello inatrapable, indefinible,
indescifrable como el visitador de los sueños
o como el pájaro negro de la mañana
o tal vez como toda la poesía
en su alta montaña azul con su pluma de viento
Mientras haya río hundiré mis manos en su caricia
en agua nueva plena de historia vieja
de cuentos tristes superficialmente extraños
ese meandro de solitaria transparencia
colmará por fin estos poros
por donde mira la luna mis huesos
¿Y estos ojos?
estos ojos no sé si serán todavía los míos
se van por caminos recónditos
resbaladizos
por lágrimas e irritaciones del coraje
llevan la piel cansada estos ojos de años
con los pasos en falso
con las creencias caídas
con los sueños apalabrados que se crecen como ciervos perseguidos
¿Ah!, triste, fiera y tierna poesía si te pudiera tocar
con estos dedos que saben escribir tu nombre al umbral de la flor
junto a los senderos mil veces andados
pero huyes, oscureces los parajes de viento
ocultas tu resplandeciente plumaje creador del verso
y muere el azacuán migrante sin desplegar siquiera sus alas
Es cuando tenemos que hablar crudeces
hablar de justicia implacable
de convertir tu rubor de beso en feroz tinta de aliento;
así llego a ciegas por el agua
en la madre lluvia a tu cosmos enigmático
para convocarte y para que convoques.
(Somos tu palabra; tú sólo nuestra boca, nuestras manos que laboran).
5 de julio de 2016
Anciano en soledad, Miguel Crispín Sotomayor
Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba
ANCIANO EN SOLEDAD
Busca un revólver y no tiene.
Busca una soga y no la encuentra.
Vuelve
a los sueños y las nostalgias.
A batallas ganadas
y a la guerra perdida.
Al presente ausente y al futuro inalcanzable.
Vuelve al sillón del tiempo...
y continúa su muerte.
Cuba
ANCIANO EN SOLEDAD
Busca un revólver y no tiene.
Busca una soga y no la encuentra.
Vuelve
a los sueños y las nostalgias.
A batallas ganadas
y a la guerra perdida.
Al presente ausente y al futuro inalcanzable.
Vuelve al sillón del tiempo...
y continúa su muerte.
14 de junio de 2016
Espectadores de "Hernani" de Víctor Hugo, Rolando Revagliatti
Rolando Revagliatti,
Argentina
Espectadores de "Hernani" de Víctor Hugo
"¡Mueran las pelucas!"
Románticos silbidos desaprueban puñetazos
y proyectiles clasicistas en aquel debut
El cuerpo a cuerpo de los cuatrocientos románticos
empecinados contraponiéndose a la mediatización
de las armas de fuego empuñadas
y disparadas algunas desde lejos
por clasicistas, calvos y genoux
aun en las cuarenta y cuatro representaciones subsiguientes
Solo, emboscado en su palco, reticente
se regodea Chateaubriand
"¿Respondes de tus hombres?"
increpa Gerard de Nerval, el emisario del autor
Balzac y Lassailly, en el primer piso del teatro
En la platea, con todo su carisma
desde su levita roja de siempre, Théophile Gautier:
"Por el cráneo donde bebió Byron en la abadía de Newstead, respondo por ellos"
Berlioz, en el segundo piso.
Argentina
Espectadores de "Hernani" de Víctor Hugo
"¡Mueran las pelucas!"
Románticos silbidos desaprueban puñetazos
y proyectiles clasicistas en aquel debut
El cuerpo a cuerpo de los cuatrocientos románticos
empecinados contraponiéndose a la mediatización
de las armas de fuego empuñadas
y disparadas algunas desde lejos
por clasicistas, calvos y genoux
aun en las cuarenta y cuatro representaciones subsiguientes
Solo, emboscado en su palco, reticente
se regodea Chateaubriand
"¿Respondes de tus hombres?"
increpa Gerard de Nerval, el emisario del autor
Balzac y Lassailly, en el primer piso del teatro
En la platea, con todo su carisma
desde su levita roja de siempre, Théophile Gautier:
"Por el cráneo donde bebió Byron en la abadía de Newstead, respondo por ellos"
Berlioz, en el segundo piso.