Francisco Garzaro,
Guatemala
Muerto
(Marzo de 2010)
Otra vez amanezco muerto
clavado en un puñal
llevo encima el invisible peso
¿qué pasa?
qué ocurre a mi impecable supuesta lucidez
a esta cerebral gracilidad con el gato del análisis y la síntesis,
a la acuciosa observación de raudas estrellas fugaces
¿qué pasa?
¿ocurre alrededor o en mi plasma?
¿será que tanta vida mata?
acaso envenena la vida,
¿amar enferma, intoxica?
o serás tú cálida mujer
o tal vez tú guitarra mía
¿será la maravilla de tus seis cuerdas mi verduga exacta?
acaso letal es tu venganza por mi caricia, por la insistencia gota a gota
¿segregarán iras mortales tus pestañas
hartas de mis manos, de mi pulsación constante?
¡no puede ser!
no puede ser pero amanezco muerto esta mañana
mas abro los ojos, veo oscuro
sí, me cercioro, duele, ¡respiro!
siento otra vez esa negra majestad del horizonte
y veo tranquila tu larga curvatura en nuestra cama
y pienso, ¡piennn-so!
qué alivio
aún escucho
me palpo, estoy vivo
depre
lugar común
¿cigarrillos?
no fumo
lógica pura
¿existe pureza alguna?
no lo sé pero de nuevo amanecí muerto al despertar el día, mas aún veo,
querida,
tu cintura esta mañana.
(Y con el florero azul repleto de flemática certeza, el infaltable "posmo" declarará anonadado, mas con aplomo: "¡Y a mí qué!, cada loco con su tema, cada uno con su neura, con sus rollos pues..."; pero ya, entonces, llevará clavado el dulce puñal certero, infalible, digno e irrefrenable, de su propia muerte en el espejo.)
Blog-hábitat para la poesía y otras expresiones de la palabra en la diversidad literaria bajo la dirección de Francisco Garzaro. Historiador en aprendizaje permanente; aprendiz de guitarrista, de fotógrafo, de poeta...
Mesa de Poesía publica a colaboradores y colaboradoras más o menos permanentes e incluye con frecuencia a poetas invitados. Cuenta también con una sección de Narrativa breve, artículos y otras expresiones de la palabra. Para ir a esa sección simplemente utilice el vínculo que con tal propósito está localizado en la parte superior derecha de esta portada. Para volver a la página de inicio localice el vínculo correspondiente en la sección antes mencionada.
Esperamos que su encuentro con la poesía en este blog sea de su agrado.
Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.
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Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.
17 de marzo de 2010
21 de febrero de 2010
Desconocida, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
Desconocida
(Febrero de 2010)
No mencionaré tu nombre, ni lo recuerdo siquiera
sólo cuando me tendiste la mano
en el austero cuarto en que rendí la noche
y ahí vivías tu muerte a cambio de nada,
francamente de nada,
ni me recordarás seguro que no
en tu larga cadena de hechos
de oblicuas juntas copa tras copa
pues es mucho treintaipico de años
tal vez te fuiste con la lluvia
de cualquier invierno
y no hay rastro de vos
que linda mierda es la vida que canto
palabras, palabras, palabras,
sin sexo ni plata sacaste aquella noche
el sollozo friolento del hambre y mi sed
con tu coraje solidario y con tu pan
casi nada tenías y cuanto amor
en tus manos sobre mi cabeza
ternura en tu suave y segura voz
tu calidez plena y las derrotas
las cargas aplastantes que llevabas
por tu surco de mujer
fijáte que dispares derrotas las tuyas y las mías
aquella tierna noche inolvidable
quienquiera que fueras
mujer, hoy salen estas letras sin rostro
nada más un trazo memorial sin desdén
con admiración para vos
desconocida
pues no recuerdo tu nombre.
Guatemala
Desconocida
(Febrero de 2010)
No mencionaré tu nombre, ni lo recuerdo siquiera
sólo cuando me tendiste la mano
en el austero cuarto en que rendí la noche
y ahí vivías tu muerte a cambio de nada,
francamente de nada,
ni me recordarás seguro que no
en tu larga cadena de hechos
de oblicuas juntas copa tras copa
pues es mucho treintaipico de años
tal vez te fuiste con la lluvia
de cualquier invierno
y no hay rastro de vos
que linda mierda es la vida que canto
palabras, palabras, palabras,
sin sexo ni plata sacaste aquella noche
el sollozo friolento del hambre y mi sed
con tu coraje solidario y con tu pan
casi nada tenías y cuanto amor
en tus manos sobre mi cabeza
ternura en tu suave y segura voz
tu calidez plena y las derrotas
las cargas aplastantes que llevabas
por tu surco de mujer
fijáte que dispares derrotas las tuyas y las mías
aquella tierna noche inolvidable
quienquiera que fueras
mujer, hoy salen estas letras sin rostro
nada más un trazo memorial sin desdén
con admiración para vos
desconocida
pues no recuerdo tu nombre.
14 de enero de 2010
Después de todo, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
Después de todo
(Enero de 2010)
fresca tu necesaria gravedad
derramas miel en beatas piernas
mas escrutas discreto ombligo
en tu danza, oh, camaleón
ríes, yo tarde reiré seguro
no bailo pues ningún lujo de tango
o me tengo en pie en tu nicho
ni sorbo tu espuma al sur
implacable cura
en diosesilla terrena
como ceiba voraz encantada,
cínica tú, golosa,
meliflua,
deliciosamente ritual
y tu piel
(-Oh, ¿un cura? -Sí, claro, nadie más, sobre todo un tipo así,
lúdico, y tú, la doncella caracola que gusta de cualquier monstruo
ardiente, diminuto)
ah, tu piel
niña luna tardía
cero vino al desamor
concluyó la patria
el beso
en pañuelo
celestial
lejos mécete
arcángela,
antiquísimo pudor
fuera del degüello
en tu estrella
duerme
(Distante osamenta en la cola del cometa. La última constancia.
-¡Cuál fue la tortura, cuál...! ¿Habéis soliviantado acaso,
insaciable, aquel truculento ánimo de este inocente santo?)
¿yo...?
yo moriré tranquilo
sin restos,
digo,
de amargura.
(¿Tú?, púdrete).
Guatemala
Después de todo
(Enero de 2010)
fresca tu necesaria gravedad
derramas miel en beatas piernas
mas escrutas discreto ombligo
en tu danza, oh, camaleón
ríes, yo tarde reiré seguro
no bailo pues ningún lujo de tango
o me tengo en pie en tu nicho
ni sorbo tu espuma al sur
implacable cura
en diosesilla terrena
como ceiba voraz encantada,
cínica tú, golosa,
meliflua,
deliciosamente ritual
y tu piel
(-Oh, ¿un cura? -Sí, claro, nadie más, sobre todo un tipo así,
lúdico, y tú, la doncella caracola que gusta de cualquier monstruo
ardiente, diminuto)
ah, tu piel
niña luna tardía
cero vino al desamor
concluyó la patria
el beso
en pañuelo
celestial
lejos mécete
arcángela,
antiquísimo pudor
fuera del degüello
en tu estrella
duerme
(Distante osamenta en la cola del cometa. La última constancia.
-¡Cuál fue la tortura, cuál...! ¿Habéis soliviantado acaso,
insaciable, aquel truculento ánimo de este inocente santo?)
¿yo...?
yo moriré tranquilo
sin restos,
digo,
de amargura.
(¿Tú?, púdrete).
22 de diciembre de 2009
Te pienso así, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
(Diciembre de 2009)
Trigonómetra acuariana,
compás trazador
de humos en el aire,
espiral eres tú
goteo, chorro, cascada
toda la mar
bravía de luz.
Te pienso adentro
en el viento arremolinado
de un tiro, en la turbulencia azul
en que escapa la vida
en que te amo sorbo a sorbo, certero
en la penumbra cuando abres plena tu puerta
jadeante, confiada,
y llueven abrazos
y caen tantos besos.
Sólo entonces eres tú
tierna, tibia
como fiera
en su guarida,
como agua
en su molino
cristalina,
ligera como un hilo
de luz,
tenue,
suave como la tarde
cayendo
con el sol.
Así te pienso
en el remanso,
en el fondo
del arroyo,
cuando eres así,
desnuda,
cuando eres tú
en el preciso lapso
en que
somos uno los dos.
11 de diciembre de 2009
Espacio del sueño, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala,
De Intimidades del agua. A Roberto Obregón, en su memoria)
Espacio del sueño
(Diciembre de 2009)
Su morral de estrellas
mañanas de tiempo espera
mientras él también aguarda,
ya sabe perfectamente la lluvia
y sabe sobre todo el agua.
Caza sombras obstinado
y es verbo arcilloso
es tierra mojada, es líquida voz
alfarero y país soñado
nuestra casa total
letra por letra.
Negaron la vida en su vida al poeta
mas vuelve el sol y la mañana es magia
y mira, y miramos
las cavernas
aún llevan oculto su nombre
el Roberto y el Obregón quizás en papeles viejos,
¿dónde quedó esta sangre para encontrar caudaloso al río
y hablarnos idiomas del agua?
Hogar de la noche es casa de su voz.
Obregón desnudo, sin ojos quietos
su palabra escurrida, como arroyo,
como susurro de cristal.
Lo he visto esta noche
arropado en mi oscuridad delirante,
luminoso estaba en el agua con la lluvia puesta,
con su risa inmensa como cascada en llanto,
hablamos quedo, con mucho frío,
hubo palabras, no recuerdo,
sin percatar a nadie en el lago perdido.
Guatemala,
De Intimidades del agua. A Roberto Obregón, en su memoria)
Espacio del sueño
(Diciembre de 2009)
Su morral de estrellas
mañanas de tiempo espera
mientras él también aguarda,
ya sabe perfectamente la lluvia
y sabe sobre todo el agua.
Caza sombras obstinado
y es verbo arcilloso
es tierra mojada, es líquida voz
alfarero y país soñado
nuestra casa total
letra por letra.
Negaron la vida en su vida al poeta
mas vuelve el sol y la mañana es magia
y mira, y miramos
las cavernas
aún llevan oculto su nombre
el Roberto y el Obregón quizás en papeles viejos,
¿dónde quedó esta sangre para encontrar caudaloso al río
y hablarnos idiomas del agua?
Hogar de la noche es casa de su voz.
Obregón desnudo, sin ojos quietos
su palabra escurrida, como arroyo,
como susurro de cristal.
Lo he visto esta noche
arropado en mi oscuridad delirante,
luminoso estaba en el agua con la lluvia puesta,
con su risa inmensa como cascada en llanto,
hablamos quedo, con mucho frío,
hubo palabras, no recuerdo,
sin percatar a nadie en el lago perdido.
23 de noviembre de 2009
Clavel futuro, Cristina Montenegro
Cristina Montenegro,
Guatemala
Clavel futuro
(Noviembre de 2009)
Querer la vida
diaria, novísima
radiante,
amanecida de vientos fuertes
traslúcida
iluminada de miradas.
Vivir,
querer la vida así;
con aroma de frutos y jardines
abrazada de ríos platinados de peces
vestida de arenas y lluvias marinas.
Caminarla con pasos futuros
firmes, fuertes,
siempre nuevos,
siempre niños
saltando charcos de calle recién llovida
besarla totalmente de jazmines,
tocarla toda
con la hiedra de los dedos
y morirla
como pájaro en pleno vuelo
coloreada de arcoíris y clavel.
Guatemala
Clavel futuro
(Noviembre de 2009)
Querer la vida
diaria, novísima
radiante,
amanecida de vientos fuertes
traslúcida
iluminada de miradas.
Vivir,
querer la vida así;
con aroma de frutos y jardines
abrazada de ríos platinados de peces
vestida de arenas y lluvias marinas.
Caminarla con pasos futuros
firmes, fuertes,
siempre nuevos,
siempre niños
saltando charcos de calle recién llovida
besarla totalmente de jazmines,
tocarla toda
con la hiedra de los dedos
y morirla
como pájaro en pleno vuelo
coloreada de arcoíris y clavel.
4 de noviembre de 2009
Sé una voz, Gabriel Impaglione
Gabriel Impaglione,
Argentina
en Parte de guerra y otras anotaciones
Sé una voz
Viene de la tierra donde el Hombre
aún pugna en el hueco de una hora no nacida.
Se parece al vértigo latente que alza de improviso
la ola en medio de una calma de fuegos marinos.
Huele a horno en el instante exacto
en que el cereal sueña resplandor de mano en mano.
Una voz que ha de inventar profundo canto,
voz en coronuestro, himno
pariéndose en los estruendos de la alegría.
Vozpatria aguavoz vozlibertad
germinación del alba
territorio de hijos en el sueñovoz
vientos urgentes de vozamor a manos llenas.
O voz de todas las cosas ahora que amanece.
Argentina
en Parte de guerra y otras anotaciones
Sé una voz
Viene de la tierra donde el Hombre
aún pugna en el hueco de una hora no nacida.
Se parece al vértigo latente que alza de improviso
la ola en medio de una calma de fuegos marinos.
Huele a horno en el instante exacto
en que el cereal sueña resplandor de mano en mano.
Una voz que ha de inventar profundo canto,
voz en coronuestro, himno
pariéndose en los estruendos de la alegría.
Vozpatria aguavoz vozlibertad
germinación del alba
territorio de hijos en el sueñovoz
vientos urgentes de vozamor a manos llenas.
O voz de todas las cosas ahora que amanece.
2 de septiembre de 2009
He visto ayer, tal vez de mañana, Gabriel Impaglione
Gabriel Impaglione,
Argentina
He visto ayer, tal vez de mañana
He visto ayer, tal vez de mañana,
cerca de una hora precisa de pan caliente
todavía, al hombre que pasaba
con sus hijos en la boca.
Rodaba en su bicicleta sobre un hilo
de regreso urgente.
O volvía a llevar la misma mirada de imposibles rota.
A dejarla en la cocina como una medalla,
un trofeo astillado, un punto de partida.
Cargaba una bolsa redonda, hinchada
de almuerzo y las manos en los brazos
y los brazos en los hombros
y los hombros rematando la ancha espalda
transpirada.
Ay mi amor el hombre que estrenaba
el brillo en los ojos, el aire en los pulmones,
la honda y poderosa esperanza.
¡Lo hubieras visto!
¡No vi guitarra tan llena de auroras!
Caminaba sobre el viento
con breves pasos circulares
y silbaba.
Iba detrás del abrazo, del buen día,
como si lo arrastrara el alma.
Y a sus espaldas flameaba una pared,
un torno, un crisol, una espiga!
Habrá sido un martes de espadas,
o aquel jueves que los diarios callaron,
pero lo vi deambular por el residuo
y me preguntó la hora.
No hay apuro, me dijo y fumamos,
la basura no tiene memoria.
Me llevé su mirada de
granito y cartón,
su rostro desatando los abismos,
y en ese espejo me conté los años.
Ay mi amor, si supieras tanta palabra
inútil que ronda en los periódicos!
Hoy es lunes de mirar distinto.
Silbaba y en su camisa el viento fresco
era remolino de mesa servida,
un come despacio con sol afuera,fiesta del pan que me ha llenado el alma.
Argentina
He visto ayer, tal vez de mañana
He visto ayer, tal vez de mañana,
cerca de una hora precisa de pan caliente
todavía, al hombre que pasaba
con sus hijos en la boca.
Rodaba en su bicicleta sobre un hilo
de regreso urgente.
O volvía a llevar la misma mirada de imposibles rota.
A dejarla en la cocina como una medalla,
un trofeo astillado, un punto de partida.
Cargaba una bolsa redonda, hinchada
de almuerzo y las manos en los brazos
y los brazos en los hombros
y los hombros rematando la ancha espalda
transpirada.
Ay mi amor el hombre que estrenaba
el brillo en los ojos, el aire en los pulmones,
la honda y poderosa esperanza.
¡Lo hubieras visto!
¡No vi guitarra tan llena de auroras!
Caminaba sobre el viento
con breves pasos circulares
y silbaba.
Iba detrás del abrazo, del buen día,
como si lo arrastrara el alma.
Y a sus espaldas flameaba una pared,
un torno, un crisol, una espiga!
Habrá sido un martes de espadas,
o aquel jueves que los diarios callaron,
pero lo vi deambular por el residuo
y me preguntó la hora.
No hay apuro, me dijo y fumamos,
la basura no tiene memoria.
Me llevé su mirada de
granito y cartón,
su rostro desatando los abismos,
y en ese espejo me conté los años.
Ay mi amor, si supieras tanta palabra
inútil que ronda en los periódicos!
Hoy es lunes de mirar distinto.
Silbaba y en su camisa el viento fresco
era remolino de mesa servida,
un come despacio con sol afuera,fiesta del pan que me ha llenado el alma.
16 de julio de 2009
Quién paga la casa rota, Gabriel Impaglione
Gabriel Impaglione,
Argentina
Quién paga la casa rota
El hueco del pan incrustado en el vientre, el plomo
en el pecho que albergaba el basta?
Y las brutales caravanas de acero que aplastan los sueños en los parques?
Y los verdugos en su triste oficio?
Quién paga las corbatas de las ilustres señorías, los sillones, las putas
los veleros de las ilustres señorías?
Quién paga a los soldaditos que apalean a sus hermanos?
Quién paga los títeres televisados, los aplausos, la escenografía de la santa palabra.
Quién paga el banquete donde cenan la patria, el surtidor
que deja la tierra exhausta?
Argentina
Quién paga la casa rota
El hueco del pan incrustado en el vientre, el plomo
en el pecho que albergaba el basta?
Y las brutales caravanas de acero que aplastan los sueños en los parques?
Y los verdugos en su triste oficio?
Quién paga las corbatas de las ilustres señorías, los sillones, las putas
los veleros de las ilustres señorías?
Quién paga a los soldaditos que apalean a sus hermanos?
Quién paga los títeres televisados, los aplausos, la escenografía de la santa palabra.
Quién paga el banquete donde cenan la patria, el surtidor
que deja la tierra exhausta?
17 de junio de 2009
A veces llegas cuando bebo café o miro simplemente al techo, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
A veces llegas cuando bebo café o miro simplemente al techo
así nomás de súbito arrojas entonces todos mis itinerarios
mis acertijos básicos a la nada
esos rollos importantes
así nomás invasora instalas esa parafernalia de ecos
ese muerevive en mi conciencia
esa sonrisa que lamento
esas trepidaciones aparentemente risueñas como estúpidas hijas
sin padre ni madre que me salen de la caverna
donde te pienso donde me pienso donde pienso en nos
ahí hundes tus cuchillos rebanándome los huesos
ahí me sacas de onda la vida llevándome al vertigo al horror
empapando tu hiel en mis ojos habladores
rompiéndome esta ridícula lógica que vivo en que todo me muere vivir
ahí donde diluyes mis prioridades
donde tapas mi boca donde exiges todos los microbios
alienígena intempestiva eres deliciosa madrepadre
origen de mi placer de ese agridulce dolor
eres bífida a veces trífida adorable lengua paseadora
alucinógena tú que lames todos mis renglones
que liberas la palabra escurriéndola en mis dedos
que abres las puertas en mis labios para pronunciarte
que elevas mi puño para seguirte a los confines de la utopía
vida, muerte
beso, grito
tú, sólo tú
Poesía.
Guatemala
A veces llegas cuando bebo café o miro simplemente al techo
(Junio de 2009)
así nomás de súbito arrojas entonces todos mis itinerarios
mis acertijos básicos a la nada
esos rollos importantes
así nomás invasora instalas esa parafernalia de ecos
ese muerevive en mi conciencia
esa sonrisa que lamento
esas trepidaciones aparentemente risueñas como estúpidas hijas
sin padre ni madre que me salen de la caverna
donde te pienso donde me pienso donde pienso en nos
ahí hundes tus cuchillos rebanándome los huesos
ahí me sacas de onda la vida llevándome al vertigo al horror
empapando tu hiel en mis ojos habladores
rompiéndome esta ridícula lógica que vivo en que todo me muere vivir
ahí donde diluyes mis prioridades
donde tapas mi boca donde exiges todos los microbios
alienígena intempestiva eres deliciosa madrepadre
origen de mi placer de ese agridulce dolor
eres bífida a veces trífida adorable lengua paseadora
alucinógena tú que lames todos mis renglones
que liberas la palabra escurriéndola en mis dedos
que abres las puertas en mis labios para pronunciarte
que elevas mi puño para seguirte a los confines de la utopía
vida, muerte
beso, grito
tú, sólo tú
Poesía.
4 de junio de 2009
Al amanecer, Cristina Montenegro
Cristina Montenegro,
Guatemala.
En Tragaluz No. 4, mayo de 2009
Al amanecer
Llegó
sola
puntual
provocadora
luminosa
y fría
Convocó
al silencio
al congelado gesto
y a esa mirada
sin principio
y sin fin
Guatemala.
En Tragaluz No. 4, mayo de 2009
Al amanecer
Llegó
sola
puntual
provocadora
luminosa
y fría
Convocó
al silencio
al congelado gesto
y a esa mirada
sin principio
y sin fin
21 de abril de 2009
Ayer, Cristina Montenegro
Cristina Montenegro,
Guatemala
-Alrededor de 1987-
Ayer
caminé
en esas calles tuyas
de rascacielos mentales
en esa naturaleza
tan tuya
en ese mundo
de amores
infinitos.
Guatemala
-Alrededor de 1987-
Ayer
caminé
en esas calles tuyas
de rascacielos mentales
en esa naturaleza
tan tuya
en ese mundo
de amores
infinitos.
9 de marzo de 2009
Confieso que esperé, Nora Murillo
Nora Murillo,
Guatemala,
En el Día Internacional de la Mujer.
Cuando nos han dicho siempre lo que debemos y no debemos hacer
Cuando nos han condenado a sobrevivir alejadas de nosotras mismas,
elegir lo contrario a lo impuesto es difícil y subversivo.
Significa, aprender a transitar al revés y ponernos en el centro de la mirilla.
Lo cierto, es que somos cada vez más mujeres construyendo caminos alternativos
Cada una a su manera, con su propio reloj, en diversos espacios...
Confieso que esperé
Que se descongelara la noche
Que en mi puerto no atracara un solo barco
Que los duendes me regresaran las palabras
Esperé como miles de mujeres
En el anonimato
Con la triple jornada
El medio salario,
El jefe abusivo
El último puesto
Esperé
Con el enemigo en casa, la iglesia, la escuela, la calle
Con el corazón descalzo y arrugado de miedo
Angustia contenidas
Rabia e impotencia de sentirme barca a la deriva
Esperé
Rastreando las huellas y convocando la voz
de cientos de mujeres que escriben sus nombres con mayúscula
ESPERANZA GUADALUPE REINA FRANCISCA MARÍA JUANA
MARTA ISABELA AMANDA IXMUCANÉ CELIA DOMINGA LAURA
Obreras campesinas estudiantes profesionales
Madres trabajadoras artistas indígenas mestizas
Luchadoras rebeldes insumisas
Mujeres cansadas de esperar
recibir poco desatinadamente tarde
Esperé
Hasta sentir que ya no podía esperar más
Porque mi corazón fermentaba de emociones
Mi piel se empapó de nuevos vientos
Vientos que me mandaron girar
¡Giré... giré... giré... giré... giré...!
Hasta sentirme reencontrada con mi historia
Y la historia de este país que habito y me habita
Desde entonces:
Sueño con cometas llenos de caramelos
Sueño con dragones que se abrazan
Sueño con príncipes disfrazados de sapos
Desde entonces:
Transito este camino de cirios encendidos
Y me afirmo militante cotidiana del parlamento de mujeres proscritas
¡Que no callan!
¡Que no callan!
15 de diciembre de 2008
Surreal, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
Surreal
(Diciembre 2008)
Desconocida luna
ríe en tus ojos perdida
su largo camino de sueños
sola te respira
quiere morir
tu jazmín indagar bajo tus contornos
quiere cruzarte incansable
recorrer tu larga tersura
increíble
de sierpe encantada
caminar todos tus caminos
sin escribir más solas palabras
sólo andar nada más sobre tu piel
sólo caminar errante tus calles
avenidas sin dirección
ni norte ni sur alguno
¡ah sus níveos brazos te abrazan!
su mirada en tu pecho en tu encrucijada
fija en tus senos luneados de naranja
ahí dónde nace Afrodita
ahí junto a verdes praderas
en alas de mariposas diminutas
ahora besa tus labios callados
tus muslos dormidos en agua
ella la silente hija del río
te sueña en sueño
ahora te ama.
Guatemala
Surreal
(Diciembre 2008)
Desconocida luna
ríe en tus ojos perdida
su largo camino de sueños
sola te respira
quiere morir
tu jazmín indagar bajo tus contornos
quiere cruzarte incansable
recorrer tu larga tersura
increíble
de sierpe encantada
caminar todos tus caminos
sin escribir más solas palabras
sólo andar nada más sobre tu piel
sólo caminar errante tus calles
avenidas sin dirección
ni norte ni sur alguno
¡ah sus níveos brazos te abrazan!
su mirada en tu pecho en tu encrucijada
fija en tus senos luneados de naranja
ahí dónde nace Afrodita
ahí junto a verdes praderas
en alas de mariposas diminutas
ahora besa tus labios callados
tus muslos dormidos en agua
ella la silente hija del río
te sueña en sueño
ahora te ama.
7 de octubre de 2008
Nota de duelo, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
Nota de duelo
(Octubre de 2008)
Ayer murió Luisa "la China"
pregunto al viento qué voz
dirá por ella la negra palabra
el adiós sin flor sin pagado responso
qué muerte murió quizás erguida
la pizpireta la del sueño
de cualquier violáceo alcalde
o cualquier ricachón empedernido
la que gritaba ¡que-no-que-no-y-que-no!
y que más dio si ahora nadie
ni nadie reclama su pálida piel morena
los tristes pechos cansados
de ir y venir de mano en mano
la estrujada la tierna roja flor
tirada en la mísera morgue
tras tanta soltura de alegre alboroto
la que vendió cuquitos chiles
de bus en bus de sol en sol
la que rió las pacayas en la retina
sus deliciosos besos de niña traviesa
de mañana golondrina
de ésos vividos amorosos nunca
sólo a mamá digna la-sin-papá
"besos vendidos no son besos
ni caricias compradas caricias
no-me-di-no-me-di pero no importa
¡y a mi qué yo sólo alquilé!"
viva al viento al sol la vivaracha
su cantarina voz "¡y qué va querer mi rey!"
como sonrisa la encantadora risa
la de la Luisa tierna y dura
-míre cómo vende mi patoja chula
"¿ya ve qué linda está?"
sí que era linda la chinita morena
la que no se dio jamás sólo se prestó
qué lejano llanto puede ser este adiós
un beso con respeto en su muerta
en su pálida en su tersa mejilla.
(Luisa Palmira Quesada Juarán, chinita,
tu sonrisa triste ya es mariposa
y se ha ido en el viento).
Guatemala
Nota de duelo
(Octubre de 2008)
Ayer murió Luisa "la China"
pregunto al viento qué voz
dirá por ella la negra palabra
el adiós sin flor sin pagado responso
qué muerte murió quizás erguida
la pizpireta la del sueño
de cualquier violáceo alcalde
o cualquier ricachón empedernido
la que gritaba ¡que-no-que-no-y-que-no!
y que más dio si ahora nadie
ni nadie reclama su pálida piel morena
los tristes pechos cansados
de ir y venir de mano en mano
la estrujada la tierna roja flor
tirada en la mísera morgue
tras tanta soltura de alegre alboroto
la que vendió cuquitos chiles
de bus en bus de sol en sol
la que rió las pacayas en la retina
sus deliciosos besos de niña traviesa
de mañana golondrina
de ésos vividos amorosos nunca
sólo a mamá digna la-sin-papá
"besos vendidos no son besos
ni caricias compradas caricias
no-me-di-no-me-di pero no importa
¡y a mi qué yo sólo alquilé!"
viva al viento al sol la vivaracha
su cantarina voz "¡y qué va querer mi rey!"
como sonrisa la encantadora risa
la de la Luisa tierna y dura
-míre cómo vende mi patoja chula
"¿ya ve qué linda está?"
sí que era linda la chinita morena
la que no se dio jamás sólo se prestó
qué lejano llanto puede ser este adiós
un beso con respeto en su muerta
en su pálida en su tersa mejilla.
(Luisa Palmira Quesada Juarán, chinita,
tu sonrisa triste ya es mariposa
y se ha ido en el viento).
1 de octubre de 2008
Es octubre y estoy despierta, Nora Murillo
Nora Murillo,
Guatemala,
En Eterno desencanto, 2005
Es octubre y estoy despierta
La mañana nos recibe cansada
hace octubres que no duerme
se mantiene en vela, pensando...
Así como hoy 12...
Como mañana 20...
Octubre nos muestra su ironía
¿Hispanidad?
¿Resistencia indígena?
¿Unidad nacional?
¿Revolución?
Octubre oscuro
tiene frío
llora como niño hambriento.
Guatemala,
En Eterno desencanto, 2005
Es octubre y estoy despierta
La mañana nos recibe cansada
hace octubres que no duerme
se mantiene en vela, pensando...
Así como hoy 12...
Como mañana 20...
Octubre nos muestra su ironía
¿Hispanidad?
¿Resistencia indígena?
¿Unidad nacional?
¿Revolución?
Octubre oscuro
tiene frío
llora como niño hambriento.
29 de septiembre de 2008
Invierno a cuestas, Nora Murillo
Nora Murillo,
Guatemala,
En Eterno desencanto, 2005
Invierno a cuestas
Lamento ser para ti
desconocida
me duele, estoy herida
Sí, lamento ser mamá desconocida
tal vez un vago nombre
un recuerdo
la sombra de una caricia
un cuento sin final en tu memoria
Quizás en una noche
de esas que no se duermen
provoqué odio, confusión o llanto
¡Lo lamento! y espero entiendas
esta ausencia...
Para mi ha sido una condena
Sólo quiero que sepas
que estoy aquí
con mi corazón abierto
con un cajón lleno de historias
con una casa llena de pájaros
con un invierno a cuestas
Y sobre todo, con unas ganas
inmensas de abrazarte.
Guatemala,
En Eterno desencanto, 2005
Invierno a cuestas
Lamento ser para ti
desconocida
me duele, estoy herida
Sí, lamento ser mamá desconocida
tal vez un vago nombre
un recuerdo
la sombra de una caricia
un cuento sin final en tu memoria
Quizás en una noche
de esas que no se duermen
provoqué odio, confusión o llanto
¡Lo lamento! y espero entiendas
esta ausencia...
Para mi ha sido una condena
Sólo quiero que sepas
que estoy aquí
con mi corazón abierto
con un cajón lleno de historias
con una casa llena de pájaros
con un invierno a cuestas
Y sobre todo, con unas ganas
inmensas de abrazarte.
18 de septiembre de 2008
Tina, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
Tina
(Julio de 2008)
Puedo verte
refugiada en el sueño
con esa languidez
rodeada de azucenas:
puedo verte los párpados caídos
tu cuerpo migrante
tu itinerario
caer en cuenta
como ahora el tiempo
simplemente
te condena
a la blancura de la página
tristemente deletreada
como ahí está la fotografía
o lo que quedó de ti
no tus restos
que no dicen
nada.
Al final el camino acabó
como siempre
en trayectoria
pero esta vez
no la adolescente
la bella escapada
del hambre italiana
o la musa del gringo
que exhibió
tu exquisito
cuerpo en todos
los idiomas;
pregunto,
¿Adónde va tu ternura ahí derrumbada
los últimos oscuros segundos
mientras todo escapa de ti?
¿Hay acaso amor en tu morir?
¿Weston, Mella, Vidali?
¿El sangriento Ebro
las gélidas noches de Moscú
tu Graflex los tragos
dulces amargos
la tertulia tus manos
los compañeros
tanta vida?
Ahora
te recuerdo
Tina
cuando
encuentro
tu azucena,
o el alcatraz
solitario
también.
(Supongo que
fallecer así
súbitamente,
puede ocasionarnos
quizás,
algún
inconveniente,
inolvidable Tina).
Guatemala
Tina
(Julio de 2008)
Puedo verte
refugiada en el sueño
con esa languidez
rodeada de azucenas:
puedo verte los párpados caídos
tu cuerpo migrante
tu itinerario
caer en cuenta
como ahora el tiempo
simplemente
te condena
a la blancura de la página
tristemente deletreada
como ahí está la fotografía
o lo que quedó de ti
no tus restos
que no dicen
nada.
Al final el camino acabó
como siempre
en trayectoria
pero esta vez
no la adolescente
la bella escapada
del hambre italiana
o la musa del gringo
que exhibió
tu exquisito
cuerpo en todos
los idiomas;
pregunto,
¿Adónde va tu ternura ahí derrumbada
los últimos oscuros segundos
mientras todo escapa de ti?
¿Hay acaso amor en tu morir?
¿Weston, Mella, Vidali?
¿El sangriento Ebro
las gélidas noches de Moscú
tu Graflex los tragos
dulces amargos
la tertulia tus manos
los compañeros
tanta vida?
Ahora
te recuerdo
Tina
cuando
encuentro
tu azucena,
o el alcatraz
solitario
también.
(Supongo que
fallecer así
súbitamente,
puede ocasionarnos
quizás,
algún
inconveniente,
inolvidable Tina).
17 de septiembre de 2008
Te conozco, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
Te conozco
(1987)
Como me gustas Santuiseña
si pareces nube de barranca
fresca poza de jardin silvestre
si pareces ave de vuelo precoz
si pareces geógrafa
escudriñadora empedernida
armadora del acertijo
si pareces trueno retenido
energía a punto de estallar
guitarra canto silencioso
si pareces llamita ocote con su luz
acurrucada en la esquina
a la orilla de la cama
si pareces la radio
la noticia el comentario
la gota permanente de las horas
el compás trazador de los círculos
la primera letra
que aprendemos los niños
los viejos antes de vivir
si pareces punto y coma
donde sigue el texto
donde casi siempre
se escribe "sin embargo"
si pareces auditorio en pleno aplauso
recia dura canela fina pues
fémina gladiadora
bisturí
filosa navaja
señal luz roja
fierro caliente
donde lloran los valientes
chichicaste mi último adiós
la ternura tu regalo
llorasríes vidamuerte
cuando abrazas cuando besas
te estremece el corazón
tu andar tu voz toma partido
quedas sin nada con ventaja
porque llevas mucho
desnuda cálida tu piel abriga
porque tomas del aire la vida
eres pan fuerza agua lluvia
porque abrazas al ave al instinto al vuelo
extiendes larguísimo el horizonte
porque bebes del río sin temor
invitas al amor siempre fresco
tu pan encuentra destino
compartes risa suelo hoguera hambre
porque tu mirar espejo
descifra comunica acaricia reta
porque tu beso es mar y puerto
de ahí parten nuestras naves
los átomos los pájaros que amamos
las travesías deliciosas
los laberintos oceánicos
porque amas porque luchas
así te conozco amor.
Guatemala
Te conozco
(1987)
Como me gustas Santuiseña
si pareces nube de barranca
fresca poza de jardin silvestre
si pareces ave de vuelo precoz
si pareces geógrafa
escudriñadora empedernida
armadora del acertijo
si pareces trueno retenido
energía a punto de estallar
guitarra canto silencioso
si pareces llamita ocote con su luz
acurrucada en la esquina
a la orilla de la cama
si pareces la radio
la noticia el comentario
la gota permanente de las horas
el compás trazador de los círculos
la primera letra
que aprendemos los niños
los viejos antes de vivir
si pareces punto y coma
donde sigue el texto
donde casi siempre
se escribe "sin embargo"
si pareces auditorio en pleno aplauso
recia dura canela fina pues
fémina gladiadora
bisturí
filosa navaja
señal luz roja
fierro caliente
donde lloran los valientes
chichicaste mi último adiós
la ternura tu regalo
llorasríes vidamuerte
cuando abrazas cuando besas
te estremece el corazón
tu andar tu voz toma partido
quedas sin nada con ventaja
porque llevas mucho
desnuda cálida tu piel abriga
porque tomas del aire la vida
eres pan fuerza agua lluvia
porque abrazas al ave al instinto al vuelo
extiendes larguísimo el horizonte
porque bebes del río sin temor
invitas al amor siempre fresco
tu pan encuentra destino
compartes risa suelo hoguera hambre
porque tu mirar espejo
descifra comunica acaricia reta
porque tu beso es mar y puerto
de ahí parten nuestras naves
los átomos los pájaros que amamos
las travesías deliciosas
los laberintos oceánicos
porque amas porque luchas
así te conozco amor.
No entiendes, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
No entiendes
(Agosto de 2008)
No entiendes al cosmos
te lleva andando al revés
como se dice
no caes en cuenta
del arcoiris
que toma color del viento
en la húmeda luz
no entiendes la vida tu vida
mi vida la de nos
la historia la ráfaga de moléculas
los besos la tempestad
en la mirada que te acaricia
no entiendes porqué la distancia
los años de tu cuerpo al mío
se mide en fuegos en rocío
en primaveras en cálidos inviernos
en llorones sauces en cascadas
en rapsodia de cristales en medusas
en éxtasis de kilométricas luces
no entiendes al viento
al que habla por el agua
ni al llamado que lleva tus pasos
al encuentro que separa
cuanto más besas
más distancias las orillas
tus playas y las mías
no entiendes el planetario
exilio de las flores
el diálogo sórdido callado
del Sahara con su luna
la voz microscópica
de los glaciares
donde bañas
tu lúdica boca
no puedes los códigos
sencillos te pierde
la certeza el acento
de vacuo poder al hablar
tu mirada de retoque tu pose
tu piel perfumada hiede
en tu aroma de moscatel
no entiendes o mejor no puedes
eres el espejismo no más
de la epidermis tu corazón mata
porque no besas muerdes te comes
los lenguajes devoras latitudes
todas o casi todas
con tu belleza pero
no entiendes.
Guatemala
No entiendes
(Agosto de 2008)
No entiendes al cosmos
te lleva andando al revés
como se dice
no caes en cuenta
del arcoiris
que toma color del viento
en la húmeda luz
no entiendes la vida tu vida
mi vida la de nos
la historia la ráfaga de moléculas
los besos la tempestad
en la mirada que te acaricia
no entiendes porqué la distancia
los años de tu cuerpo al mío
se mide en fuegos en rocío
en primaveras en cálidos inviernos
en llorones sauces en cascadas
en rapsodia de cristales en medusas
en éxtasis de kilométricas luces
no entiendes al viento
al que habla por el agua
ni al llamado que lleva tus pasos
al encuentro que separa
cuanto más besas
más distancias las orillas
tus playas y las mías
no entiendes el planetario
exilio de las flores
el diálogo sórdido callado
del Sahara con su luna
la voz microscópica
de los glaciares
donde bañas
tu lúdica boca
no puedes los códigos
sencillos te pierde
la certeza el acento
de vacuo poder al hablar
tu mirada de retoque tu pose
tu piel perfumada hiede
en tu aroma de moscatel
no entiendes o mejor no puedes
eres el espejismo no más
de la epidermis tu corazón mata
porque no besas muerdes te comes
los lenguajes devoras latitudes
todas o casi todas
con tu belleza pero
no entiendes.
La cuestión, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
La cuestión
(Febrero de 2008)
¿Tu vi or not tu vi?,
¿ser o no ser?
¿Tu jab or not tu jab?,
¿tener o no tener?
¡Dilit!
Guatemala
La cuestión
(Febrero de 2008)
¿Tu vi or not tu vi?,
¿ser o no ser?
¿Tu jab or not tu jab?,
¿tener o no tener?
¡Dilit!
La voz más alta, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
La voz más alta
(Enero 2008)
La poesía brotó
conforme el germen
encontró derrotero
en las estrellas
cuando al animal
le nació desearse
quizás en el instante
en el momento súbito
en el encuentro
de tocar la cálida piel
qué decir
entonces
hubo poesía
en el estrépito de los aceros
muriendo en el dolor
en el placer
amando por la vida
guareciendo su morada
lejos
en la espada
en la metralla
en la vía láctea.
(La voz más alta
la que funde el acero
en la palabra veloz
la tormenta
el grito mayor
de la muerte
de la vida
la misma
la brillante luz
la que nadie
nunca
podrá
jamás
acallar).
Guatemala
La voz más alta
(Enero 2008)
La poesía brotó
conforme el germen
encontró derrotero
en las estrellas
cuando al animal
le nació desearse
quizás en el instante
en el momento súbito
en el encuentro
de tocar la cálida piel
qué decir
entonces
hubo poesía
en el estrépito de los aceros
muriendo en el dolor
en el placer
amando por la vida
guareciendo su morada
lejos
en la espada
en la metralla
en la vía láctea.
(La voz más alta
la que funde el acero
en la palabra veloz
la tormenta
el grito mayor
de la muerte
de la vida
la misma
la brillante luz
la que nadie
nunca
podrá
jamás
acallar).
16 de septiembre de 2008
Caído, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
Caído
(2008)
Con resonancia extraña
qué veloz llueve
la fatal
ojiva.
Qué nutrida
baja frecuencia
de tonos
hilvana
el encuentro
del hierro y la carne;
Al momento
la vida se distancia
saludando al fuego
cuando llega
sin cantos
la trepidante
estampida
de muerte
y el atabal anuncia
el rojo río en el pecho;
Llega
entonces
el soplo
el instante
el derrame;
Gota a gota
expira la vida
sus alcances
de estrella;
En el despertar mortuorio
la montaña cae
de burces
encima,
sobre los párpados
transparentes
del derrumbado;
Lejanos
cantos
terráqueos
de pájaros
aéreos
envuelven
amorosamente
al pasajero,
al guerrero
del tiempo
devorado
por la historia;
Pintada en rojo
queda entonces
la verde floresta;
un puño de libélulas
erráticas,
de dulces abejas inocentes
se derrama,
sobrevuela
la vida inerte,
el amado cuerpo
del caído
en la sierra.
Guatemala
Caído
(2008)
Con resonancia extraña
qué veloz llueve
la fatal
ojiva.
Qué nutrida
baja frecuencia
de tonos
hilvana
el encuentro
del hierro y la carne;
Al momento
la vida se distancia
saludando al fuego
cuando llega
sin cantos
la trepidante
estampida
de muerte
y el atabal anuncia
el rojo río en el pecho;
Llega
entonces
el soplo
el instante
el derrame;
Gota a gota
expira la vida
sus alcances
de estrella;
En el despertar mortuorio
la montaña cae
de burces
encima,
sobre los párpados
transparentes
del derrumbado;
Lejanos
cantos
terráqueos
de pájaros
aéreos
envuelven
amorosamente
al pasajero,
al guerrero
del tiempo
devorado
por la historia;
Pintada en rojo
queda entonces
la verde floresta;
un puño de libélulas
erráticas,
de dulces abejas inocentes
se derrama,
sobrevuela
la vida inerte,
el amado cuerpo
del caído
en la sierra.
Querido Pulgarcito de América, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
-A la tierra salvadoreña que tanto amó Roque Dalton-
Querido Pulgarcito de América
(Abril de 2008)
Te recuerdo
hace treinta años
cuando caminaba
bajo tu sol
en jornadas de angustia
eras siempre calurosa
tu arboleda
besaba las calles
tu sombra
abrazaba tibia
los pavimentos.
Contaba mis pasos
los días las semanas
cada vez más hondo
cruzaban los gritos
en medio del humo
las detonaciones
la enorme distancia
del oro al sudor
del llanto a la demanda.
Recuerdo tu voz
tu guanaca melodía
peculiar como la flor
del afilado izote
que mira al cielo
tu muchedumbre
sus quinientos vatios
el amor la Morena Celarié
en la profunda
Puerta del Diablo.
Como fuiste penetrando
rompiendo de tajo este molde
a tiro a cuma a libro limpio
Dalton Geoffroy Escobar Velado
Romero esclarecido Alfonso,
Alfonso Navarro Oviedo aquí adentro
bien adentro cura-lo-todo
linternero el chero ensotanado
de Miramonte la luz
cristiano contestón
ensangrentado a plomo
desde la transparencia del tiempo
te grito
¡aquí estoy!
Todavía respiro tus aires
para aspirarte profundo
llevarte conmigo
con tus queridos muertos
que son mis hermanos muertos
Cuscatlán asoleado
que te camino con mi vida
a cuestas.
Hoy las calles aquellas
están ahí y aquí estoy
quisiera caminarlas
nuevamente erguido
con pies de cipitillo
marcar de nuevo
sus pavimentos calientes
con mis piernas cansadas
beber aquellos líquidos
transparentes con su boleto
a la risa a la lágrima exacta
entrar a tu coloquio guanaco
de poetas y lúcidos locos.
Quisiera y quiero y puedo
pero, Pulgarcito, pegas fuerte
arrastras con tus odios que hice míos
con tus mieles con tus cálidos
besos de espuma
quisiera y quiero y puedo
pero temo que me fundiré en tus palmas
de cuerpo entero caeré
en tu laberinto de ágiles luces
en el agujero profundo que cavó
silencioso el torogoz para mi
en tus entrañas
quisiera y quiero y puedo
llegarme ahora ahí contigo
con este cargamento de búsquedas
encontradas por fin
para bañar este cuerpo a borbotones de mar
para ascenderme vertical al reino
del pájaro y la nube
para vivir de nuevo tanto, tanto
para amar de nuevo tanto, tanto
para morir de nuevo tanto, tanto.
Guatemala
-A la tierra salvadoreña que tanto amó Roque Dalton-
Querido Pulgarcito de América
(Abril de 2008)
Te recuerdo
hace treinta años
cuando caminaba
bajo tu sol
en jornadas de angustia
eras siempre calurosa
tu arboleda
besaba las calles
tu sombra
abrazaba tibia
los pavimentos.
Contaba mis pasos
los días las semanas
cada vez más hondo
cruzaban los gritos
en medio del humo
las detonaciones
la enorme distancia
del oro al sudor
del llanto a la demanda.
Recuerdo tu voz
tu guanaca melodía
peculiar como la flor
del afilado izote
que mira al cielo
tu muchedumbre
sus quinientos vatios
el amor la Morena Celarié
en la profunda
Puerta del Diablo.
Como fuiste penetrando
rompiendo de tajo este molde
a tiro a cuma a libro limpio
Dalton Geoffroy Escobar Velado
Romero esclarecido Alfonso,
Alfonso Navarro Oviedo aquí adentro
bien adentro cura-lo-todo
linternero el chero ensotanado
de Miramonte la luz
cristiano contestón
ensangrentado a plomo
desde la transparencia del tiempo
te grito
¡aquí estoy!
Todavía respiro tus aires
para aspirarte profundo
llevarte conmigo
con tus queridos muertos
que son mis hermanos muertos
Cuscatlán asoleado
que te camino con mi vida
a cuestas.
Hoy las calles aquellas
están ahí y aquí estoy
quisiera caminarlas
nuevamente erguido
con pies de cipitillo
marcar de nuevo
sus pavimentos calientes
con mis piernas cansadas
beber aquellos líquidos
transparentes con su boleto
a la risa a la lágrima exacta
entrar a tu coloquio guanaco
de poetas y lúcidos locos.
Quisiera y quiero y puedo
pero, Pulgarcito, pegas fuerte
arrastras con tus odios que hice míos
con tus mieles con tus cálidos
besos de espuma
quisiera y quiero y puedo
pero temo que me fundiré en tus palmas
de cuerpo entero caeré
en tu laberinto de ágiles luces
en el agujero profundo que cavó
silencioso el torogoz para mi
en tus entrañas
quisiera y quiero y puedo
llegarme ahora ahí contigo
con este cargamento de búsquedas
encontradas por fin
para bañar este cuerpo a borbotones de mar
para ascenderme vertical al reino
del pájaro y la nube
para vivir de nuevo tanto, tanto
para amar de nuevo tanto, tanto
para morir de nuevo tanto, tanto.
Gritando al Sur, Nora Murillo
Nora Murillo,
Guatemala
GRITANDO AL SUR
I
Invocación de memoria
Invocarte desde esta esquina de violetas
es soltar lentamente los recuerdos
tocarlos, abrazarlos, olerlos, sacarlos al sol
para que jamàs mueran de frío.
Es preciso desenterrar ese viento gris espeso
que acompañó la danza de cadáveres
sepultados sin nombre.
Es justo desnudar a tus verdugos
untarles alcohol y sal
llevarles en procesión por toda la ciudad...
hasta que se les gaste la piel y se queden sin voz
hasta verlos caer
en la más profunda,
dolorosa,
interminable,
oscuridad.
II
Te me desnudas
Tristemente te me desnudas
raquítica
llena de cicatrices
piel curtida por todas las malditas plagas
miseria integral cala tus huesos.
Me extiendes tus brazos
en esas condiciones precisamos abrazarnos
porque tu desnudez es la mía
mi tristeza tuya.
Déjame besar esta noche tus manos
llevármelas al corazón
para no morirnos de frío.
III
Democracia NO es
disfrazarnos de símbolos, colores, banderas y discursos...
ser mudos o bulliciosos testigos del circo electoral cada 4 años.
Democracia ES
camino que se traza y construye
desde la colectividad de voces y miradas
desde la vida cotidiana del Pueblo.
Democracia NO es
derecho de votar por viejos y nuevos caciques, patriarcas, ni patronos...
mercado libre, compra-venta de votos, voluntades
privilegios y poder desde el dinero.
Democracia ES
el tejido que hilvanamos entre todos
mujeres y hombres organizados
ejerciendo ciudadanías plenas
desde el campo, la ciudad, el barrio.
IV
Degeneración de retinas
Tengo dilatadas mis retinas
porque te veo mejor estando lejos
te siento más cerca
más mía.
Tengo dilatadas mis retinas
porque desde esta distancia
redescubro las partes no fracturadas
no indagadas de tu cuerpo.
Hoy quiero refugiarme
en ese espacio tuyo
que huele a miel de maíz
esa miel que cura males profundos
dolor, soledad, tristeza...
mis retinas dilatadas
desde esta distancia
te distinguen inmensamente sabia
poderosa sobreviviente
continúas alzada
¡En pie!
V
Se buscan
tu arsenal de sueños perdidos en Octubre.
Semillas de claveles rojos
con los que hiciste barricadas de amor
en tardes grises.
Se buscan
el carruaje de los duendes
las hadas con sus cuentos
los payasos sin circo
los magos, la música,
cascarones de colores
los helados y confites
para hacerte la fiesta que jamás tuviste.
Se buscan
aprendices de brujas, curanderos, chamanes
gente dispuesta a inventar remedios
convocando hierbas y energías ancestrales
para liberarte de artificios
curar tus males...
Se buscan
los barriletes de noviembre con su patojada
la Primavera y el Otoño
todo lo necesario y suficiente
para devolverte la vida de luz que te mereces
después de 500 años de muerte.
Guatemala
GRITANDO AL SUR
I
Invocación de memoria
Invocarte desde esta esquina de violetas
es soltar lentamente los recuerdos
tocarlos, abrazarlos, olerlos, sacarlos al sol
para que jamàs mueran de frío.
Es preciso desenterrar ese viento gris espeso
que acompañó la danza de cadáveres
sepultados sin nombre.
Es justo desnudar a tus verdugos
untarles alcohol y sal
llevarles en procesión por toda la ciudad...
hasta que se les gaste la piel y se queden sin voz
hasta verlos caer
en la más profunda,
dolorosa,
interminable,
oscuridad.
II
Te me desnudas
Tristemente te me desnudas
raquítica
llena de cicatrices
piel curtida por todas las malditas plagas
miseria integral cala tus huesos.
Me extiendes tus brazos
en esas condiciones precisamos abrazarnos
porque tu desnudez es la mía
mi tristeza tuya.
Déjame besar esta noche tus manos
llevármelas al corazón
para no morirnos de frío.
III
Democracia NO es
disfrazarnos de símbolos, colores, banderas y discursos...
ser mudos o bulliciosos testigos del circo electoral cada 4 años.
Democracia ES
camino que se traza y construye
desde la colectividad de voces y miradas
desde la vida cotidiana del Pueblo.
Democracia NO es
derecho de votar por viejos y nuevos caciques, patriarcas, ni patronos...
mercado libre, compra-venta de votos, voluntades
privilegios y poder desde el dinero.
Democracia ES
el tejido que hilvanamos entre todos
mujeres y hombres organizados
ejerciendo ciudadanías plenas
desde el campo, la ciudad, el barrio.
IV
Degeneración de retinas
Tengo dilatadas mis retinas
porque te veo mejor estando lejos
te siento más cerca
más mía.
Tengo dilatadas mis retinas
porque desde esta distancia
redescubro las partes no fracturadas
no indagadas de tu cuerpo.
Hoy quiero refugiarme
en ese espacio tuyo
que huele a miel de maíz
esa miel que cura males profundos
dolor, soledad, tristeza...
mis retinas dilatadas
desde esta distancia
te distinguen inmensamente sabia
poderosa sobreviviente
continúas alzada
¡En pie!
V
Se buscan
tu arsenal de sueños perdidos en Octubre.
Semillas de claveles rojos
con los que hiciste barricadas de amor
en tardes grises.
Se buscan
el carruaje de los duendes
las hadas con sus cuentos
los payasos sin circo
los magos, la música,
cascarones de colores
los helados y confites
para hacerte la fiesta que jamás tuviste.
Se buscan
aprendices de brujas, curanderos, chamanes
gente dispuesta a inventar remedios
convocando hierbas y energías ancestrales
para liberarte de artificios
curar tus males...
Se buscan
los barriletes de noviembre con su patojada
la Primavera y el Otoño
todo lo necesario y suficiente
para devolverte la vida de luz que te mereces
después de 500 años de muerte.
12 de septiembre de 2008
Te siento llegar, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
Te siento llegar
(Abril de 2008)
Te siento llegar
como la lluvia
mientras
mis huesos
llaman a gritos
tu nombre.
Hoy será
uno de esos últimos
días
en que cualquiera fuma
el penúltimo
cigarrillo
guardándose
para mañana
el restante.
Menos mal
que no fumo
y aún
te siento
llegar.
Guatemala
Te siento llegar
(Abril de 2008)
Te siento llegar
como la lluvia
mientras
mis huesos
llaman a gritos
tu nombre.
Hoy será
uno de esos últimos
días
en que cualquiera fuma
el penúltimo
cigarrillo
guardándose
para mañana
el restante.
Menos mal
que no fumo
y aún
te siento
llegar.
Me pides, Francisco Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
Me pides
(Marzo de 2008)
Me pides abrir los ojos
que los mantenga bien abiertos
Me pides mirar al Sol
que me pierda en su luz
Me pides descubrir el pecho
que respire profundo hasta el dolor
Me pides apartar el pensamiento
que no escapen de mis ojos tenues lágrimas
Me pides relajar mis puños
que no brote de mis manos el frío sudor
Me pides, entonces, sentirme de hierro
que no tiemblen mis piernas de miedo
Me pides que tenga coraje
que no llore por ti.
Guatemala
Me pides
(Marzo de 2008)
Me pides abrir los ojos
que los mantenga bien abiertos
Me pides mirar al Sol
que me pierda en su luz
Me pides descubrir el pecho
que respire profundo hasta el dolor
Me pides apartar el pensamiento
que no escapen de mis ojos tenues lágrimas
Me pides relajar mis puños
que no brote de mis manos el frío sudor
Me pides, entonces, sentirme de hierro
que no tiemblen mis piernas de miedo
Me pides que tenga coraje
que no llore por ti.