Pasó ayer, pasó hoy... ¿mañana pasará?
Esperamos que su encuentro con la poesía en este blog sea de su agrado.
Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.
10 de agosto de 2021
El vuelo...M.C.Sotomayor
10 de julio de 2021
Frida, J.García Clavijo
10 de junio de 2021
Mirando al... Miguel Crispín Sotomayor
5 de abril de 2021
Picasso.J.García Clavijo
Píntame, hazlo a plumilla.
Ven luego a caminarme...
Isell González
con tonos rosas y rojos
lo amó en una cuerda floja
en una carpa de circo.
Arlequín fue su otro yo
un elefante con alas.
En el Vaso de ajenjo metió un terrón de azúcar
un Mandril hasta él mismo.
Guernica, dos meses de desgarros
el caballo moribundo,
la mujer con su hijo muerto
un edificio en llamas
como su vida y el apellido de su madre.
12 de febrero de 2021
El Tiempo, Buey, M.C. Sotomayor
1 de enero de 2021
Fantasía del poeta... F. Garzaro
Francisco Garzaro,
Guatemala
FANTASÍA DEL POETA Y DIOS
(Alrededor de septiembre de 2010)
-Alfonso Navarro Oviedo, In Memoriam-
I
Deliró un poeta soñando
que con dios una chamusca jugaba
en la impecable cancha de la finca celestial.
Que reía dios,
a sus anchas
cual terrenal fulano;
que él goleaba duro
al transparente anciano.
Que dios era un ruco divino
y él un hombre pobre,
un niño flaco al filo oscuro de su penúltima noche.
Que soñó con dios me dijo,
que asegún, pues, que de veras existe:
que no parece tan malo, ni bueno:
que es alto, moreno, ágil, viejo, risueño;
que no fuma
que lee un tanto
que loquea al rato un poco.
II
Hiere su pecho vil hierro candente
la metralla;
qué rojo atardece en Miramonte casa y cura,
¡ah resonancia expansiva!, ¡oh alto grito-de-los-sin-voz!
Corre río caudaloso con tu espuma al umbral en que bebe la muerte: ¡llénala de vida!
Cae quejumbrosa la tarde,
palidece el horizonte: son los ayes de la gente,
el torogoz magnífico que vuela al Sur
cuando al expirar un hombre
con su última sangre escribe roja, doliente
en la pared su última palabra:
“Perdónalos, porque no saben lo que hacen...”
(Y lo sabían, Alfonso, lo sabían).
1 de diciembre de 2020
El Planeta. El Puente. M.C. Sotomayor
Acababa de ver y oír las noticias.
Salí a la calle
y grité a una multitud que el Planeta,
todo el Planeta,
con sus ríos, mares, continentes,
islas, y mucha de su gente
era una mierda.
No expliqué por qué,
pero me entendieron.
El Puente
En este puente solitario,
a un paso del abismo,
debajo de mariposas amarillas y negras
y encima de ese río que corre tranquilo:
nos amamos un día, hasta el agotamiento.
2 de noviembre de 2020
Visión ligera... F.Garzaro
1 de octubre de 2020
¿Quién sabe?, ¿Ateo?, M.C. Sotomayor
¿Dónde están los que estaban?
¿Adónde lleva el tiempo?
¿Cuál es la distancia de la Tierra al Paraíso?
¿Hasta cuándo este mundo desigual?
No lo sé. ¿Tú lo sabes?
Las preguntas martillan
y las bocas cerradas.
¿Ateo?
Rezo a Bolívar
A Martí
A Marx
Rezo al Ché
A Chávez
A mis mártires
Y creo en Fidel.
¿Quién dice que soy ateo?
1 de septiembre de 2020
Pensar la noche...F. Garzaro
Pensar la noche junto al río
(abril de 2012)
su violín suena el grillo
en la vereda del río
suena un violín el grillo
en la noche de luna
melodía chica, chica
primaveral, airosa flor
en la calle del olvido
besa su violín el río
rumor viejo, ancestral
frescura leve, leve
oh vieja calle del río
nostalgia, humedad
para quién tocas, grillo
tu sideral violín
oh suave vaho
exhalas blanco jazmín
juntad estrellas
ved cielo, río, mar,
amor fugaz… re, mi, fa
viento, y el goteo, el goteo, el goteo
¡llueve!, grillo
¿pero no sabes cantar?
¡es llanto el tuyo, grillo, lloras!
olvida ese violín
–¿indagar?
nomás sentid al grillo
sentid su melodía saudade
su aroma os lleva al jazmín
por la calle del río
toca, toca, toca siempre
su verde violín el grillo.
2 de agosto de 2020
Emigrante, Miguel C. Sotomayor
9 de junio de 2020
"Fatherland", R. Revagliatti
Argentina,
de Poemas de un cinéfilo
"Fatherland"
A los que mandan no les gusta
nada
mi canción
A mí no me gustan ellos
a mí no me gustan ellos
A los que mandan
mi forma de proyectarme
musicalmente
no los complace
No los complace mi guitarra
ni mi barba
ni mis astutos gorjeos
No los complace a los que mandan
lo que trasunto
cuando entono a mi público
No los complace cómo vocalizo
cómo interpreto
A mi público no le gusta
nada
los que mandan
Los que mandan no gustan
en absoluto
de mi público
Y a mí no me gustan los que mandan
a mí no me gustan ellos
Mis composiciones los descomponen
(verso logrado del estribillo
de mi próximo tema)
Ellos me descomponen a mí
advirtámoslo:
ellos en otra línea
más policial
Por eso
a mí no me gustan ellos
a mí no me gustan ellos
Canten conmigo
el socialismo genuino
y no canten conmigo
el de los burócratas
A cada empedernido
fundamentalista
una corchea y una semifusa
A cada socialista ramplón
"real" y ramplón
una negra y una blanca
y una semicorchea
A los horripilantes
un do de pecho
un sol de abdomen
un mi de ingles
un re de hombros
un fa de nalgas
un la de nuca
un si de pies
Canten conmigo ahora
todos juntos
¡y a ver esas palmas!:
a mí no me gustan ellos
a mí no me gustan ellos.
–––––––––––––––––
"Fatherland" ("La tierra de mi padre"), filme dirigido
por Ken Loach.
10 de marzo de 2020
Mi generación perdida, Nora Murillo
Guatemala,
(De su poemario Eterno desencanto, marzo de 2005)
Mi generación perdida
Nacimos en los sesentas
y nos tragamos completa la guerra interna...
Crecimos...
escuchando historias de la revolución
y retomamos sus consignas
Nos saturamos de cadáveres mutilados
abandonados en ríos, veredas, caminos y carreteras
Vivimos la alegría de "Quincho Barrilete"
y lloramos escuchando "Casas de cartón"...
Nos resistimos al silencio impuesto
y enfrentando al miedo gritamos incansablemente
¡El pueblo unido jamás será vencido!
Lloramos de impotencia por tanta masacre
jamás imaginamos que perseguir la vida
significaría tanta muerte
Nosotras la generación de los 60
las que cazamos mariposas en primavera
somos cenizas de la guerra
guerreras inconsolables...
Seguimos con el corazón ahogado de ideales
y con este silencioso y terrible dolor
de saber que continuamos arrodilladas
respirando esta infamia.
7 de enero de 2020
Comida en familia, Jesús García Clavijo
Cuba
COMIDA EN FAMILIA
A Irenita García Cruz, compañía, amor y felicidad.
Hoy comimos con un perro callejero
como el hombre
esperaba un pedazo de sobra del amor.
Al frente el Hotel Imperial
destruido por el tiempo y los recuerdos.
La habitación 312 fue el paraíso del amigo
¿cuál será entre tantos espacios vacíos?
Miro, parece que sonríe después del acto y sus tormentos.
Según él allí estuvieron Adán y Eva,
pero nunca yo
es el paraíso que imagino.
Todos los hoteles se parecen
puertas, consuelos, luego olvido.
La gente necesita olvidar para que pase el tiempo.
Este parque, como el perro
tiene su historia y su fuente
por él pasaron mujeres
en espera de un destello de ternura
como nombres guardan las paredes.
La ternura es la llave
lo demás queda con la lluvia.
Pasan, nos miran,
comemos con la mano y sin mesa
pero el perro necesita compañía.
Solo el ángel quedó en la Catedral
porque en su mano, estaba la poesía.
La mujer no sabe inglés
tiene un tatuaje en la rodilla
otro en el pie y sonríe
casi pisa al perro que nos sigue
aunque se comió el último hueso frente al hotel
de sueños y esperanzas.
Mi hija se refleja en la vidriera
con la mano de su madre
ella no sabe cuántas veces me miré en el mismo sitio
con las manos vacías.
Hoy comimos con un perro callejero
que tenía un pedazo de amor en su mirada.
17 de septiembre de 2019
Ochún bajo la lluvia, Jesús García Clavijo
Cuba
Ochún bajo la lluvia
Tendrá que ser un sábado
con tus senos futuristas.
Obá se cortó una oreja
para no oir tus gemidos bajo mi cuerpo.
Echú fue engañado
-no hacía falta-
te creyó y amó
con la lluvia en los portales.
Changó te llama
por los pasillos sin luz
donde ladran los perros ciegos.
Los orichas ofrecen rituales
cintas de colores
algas amarillas.
Hay humo de diciembre
regresas desnuda
con abanicos y espadas
porque es sábado de lluvia
dueña de los caminos
donde espero.
13 de agosto de 2019
Te haría una pinta, Francisco Garzaro
Epigrafías,
Guatemala
3 de junio de 2019
De la síntesis, Francisco Garzaro
Guatemala,
(2/enero/1987)
2 de abril de 2019
Clave de sol, Jesús García Clavijo
Cuba,
(En Para el 14 de febrero)
CLAVE DE SOL
Hay que reinventarse
como el reloj del segundo cuarto
donde el tiempo es importante
porque un amor espera la intimidad de las agujas.
Hay que reinventar el silencio
salvarnos del destierro
de los mutantes
de las madrugadas sin ladridos
de la Clave de Sol y las estrellas en la mañana
de una espalda lejos del mar.
Hay que reinventarse como sea
en estos tiempos de la vida.
25 de julio de 2018
A Charles Bukowski, Rolando Revagliatti
Argentina
A Charles Bukowski
De las que continúan llegando
atravesadas por un suicidio
burilados escamoteos y demasiadas
traiciones
Llegando pensándose muertas
por emulación
Llegando con quienes se atiborran
de signos arbitrarios ante la magnitud
del Fiasco
Llegando con las meretrices a los puentes
bailando con las obligadas bailarinas
Llegando servidos por la guía de teléfonos
con sus esmeros de chistosos y desesperados
Llegando la piedad fraccionándose en volutas paranoicas
que a manchones imprimen en la atmósfera de las calles
las balas decisivas
Llegando se retiran con soberano
candor unos
y retirándose también
llegan
con camandulera fanfarronería
otros
Llegando del insomnio pétreos pero ávidos
cobrándoles a sus desapacibles viejos
en cuotas las vejaciones
infringidas pimpantemente en únicas entregas dedicadas
Llegando los que se irán
combinando el hartazgo con la dádiva así son
barridos amasijados
muchos con ayuda de las Autoridades
morfándose el ampuloso mondongo de la Eternidad
sin plebeya sal
sin cubiertos
17 de noviembre de 2017
Elogio de La Habana, Francisco Garzaro
Guatemala
Elogio de La Habana
(Marzo de 2008)
I
Melodías de viento acarician el puerto
resuena la mar en espuma,
La Habana no duerme, descansa,
-dicen-
sólo escucha el danzón.
Cavilan los viejos la esquina de noche
dormitan las calles de dominó;
es Habana Centro otrora elegante
cuando el imperio abrazaba su mar.
Hoy sólo medio cierra los ojos La Habana
destella el Caribe en su faz;
pregunta al malecón en abril por su amor,
responde la brisa, el mar, el mar.
Habana Vieja
mira
al turquesa mar;
que si Martí que si el Ché
que si Camilo
que si Fidel;
el invierno es joven cubano
porque llueve en abril;
canta el mar, levanta a La Habana al despuntar el día,
llueve en Cuba en bolero la luna,
llueve el sol en motivos de son.
II
Si Martí no murió en prisión
vivió por Cuba y el mar,
de un tiro cayó Martí
en pelea por Cuba y la mar;
asegurar puede
La Habana esta verdad
que Martí por Cuba y su mar
ofrendó bravío la vida.
Olor a mar perfuma a La Habana que vio preso a Martí,
que vio preso a Martí la vieja Habana
que si verde que si azul que si turquesa viste el cubano mar,
que vio preso a Martí en la Habana vieja.
Largas calles camino incansable, curioso, sediento
anchas, anchas, las calles por toda La Habana
bullicio, música, sonrisa
gracia cubana
la nota es blanca y es negra,
blanquinegra la gente cubana
que vi en las calles de la hermosa Habana.
Qué difícil es cantar cuán linda es esta ciudad
el sentimiento oprime
apaga la garganta
es asombro y puro gusto;
el flautín, el piano, el contrabajo
el laúd, el tres...
mas algo hay que plantear
para cantar esta belleza cubana.
III
Enorme urna cristalina guarda al Granma singular
ése llegado del mar parte de la vida cubana;
no lejos tras el adiós del sol
a las nueve resuena el cañón
junto al gran ojo erguido de piedra
por el que mira La Habana.
Como se ve esta ciudad salina
tendida en su amante horizonte;
al dormir la tarde en celajes es beso de espuma,
y es mujer esbelta que brilla en tus ojos
su lecho de luces.
Ella abraza tu mirar, no puedes alejarte;
...volveré -pronuncias,
volveré a La Habana más luego que tarde,
porque al estrechar tu ser
al rozar tu piel esta ciudad baluarte,
no habrá nada tan grande para olvidarla,
ni urbe imperial ni esplendor que valga
pues ella vive tranquila en tu memoria, te abraza,
besa tu pensamiento y repite siempre cálida su llamada
¡ven! -pronuncia en alto la revolucionaria Habana,
y vas de nuevo contento a sus plazas,
a sus bullicios, a su esquina caliente.
IV
Qué diferencia entre la una y la otra
entre nuestra Habana fraternal, rebelde,
y otra llamada Little Havana,
cuasi barrio cubano a medias cubano-americano
esa pequeña, esa agresiva, esa altisonante burbuja;
nada que ver sólo culto al oro,
comprar, comprar, tener, tener
una rara manera de sentirse seguro
en esa falsa alegría prestada
hermanos vestidos de yanquis.
Pero en La Habana la que respiro la que camino,
por toda La Habana miras a Martí
en sus cielos en sus plazas en su mar;
qué dignidad martiana repetida entre la gente:
ondea en su cielo la hermana bandera cubana
y el Ché jamás está ausente;
allá junto al bravío mar,
allá donde se alza en oleajes al besar sus muros,
allá vive La Habana donde sueña
en sus Versos sencillos
Martí nuestro futuro.
Nota: Este poema se publicó por primera vez el 17 de septiembre de 2008 en Mesa de Poesía.