Blog-hábitat para la poesía y otras expresiones de la palabra en la diversidad literaria bajo la dirección de Francisco Garzaro. Historiador en aprendizaje permanente; aprendiz de guitarrista, de fotógrafo, de poeta...

Mesa de Poesía publica a colaboradores y colaboradoras más o menos permanentes e incluye con frecuencia a poetas invitados. Cuenta también con una sección de Narrativa breve, artículos y otras expresiones de la palabra. Para ir a esa sección simplemente utilice el vínculo que con tal propósito está localizado en la parte superior derecha de esta portada. Para volver a la página de inicio localice el vínculo correspondiente en la sección antes mencionada.

Esperamos que su encuentro con la poesía en este blog sea de su agrado.

Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.

1 de enero de 2017

Muchacha de abril, Jesús García Clavijo

Jesús García Clavijo,
Cuba.
Poeta invitado,
de su poemario Galería (III)


Muchacha de abril


 ...Pero yo sólo tenía 20 años y tú 30
y aprendía de ti como enseñarte a sentirte a gusto
y sin vergüenza.

Elvira Alejandra Quintero


No recuerdo el momento de la mano ni del parque
aquel hombre me daba celos.

Ya no están, ni ella, ni él.

Cantaba tal un duende, calmado y melancólico
como en una despedida.

¿Quién resolverá el problema de las despedidas?

Los amigos no debieran irse de prisa
porque dejan al mundo sin esperanzas.

De cualquier manera,
es imprescindible el camino de los poetas.

La mujer que ama a un poeta, es una gota de rocío
la que no ama igual, pero de otra madrugada.

Pocos saben de esas tardes con su voz
ni su letra aparece en las vitrolas
aunque falte, un lucero y una espera.

Temo al pronóstico de los poetas porque se cumple.

La mujer que lo olvidó, no volvió a ver el arco iris
ni supo la forma en que se ama al amanecer.

Duro oficio el del poeta al tener tantos recuerdos
una lámpara y la caricia.

La caricia para que gire el mundo
la lámpara para que no se olvide el camino de regreso.

Mala costumbre la de no olvidar y la de olvidar igualmente
nunca se sabe el momento de tocar una ventana
porque detrás, está el amor.

La calma no se hizo para los amantes
a los amantes nadie los entiende
solo ellos saben el minuto exacto en que los pechos calman.

No recuerdo el momento de la mano
pero había una mujer cerca de un parque
y no está porque murió Leonardo Favio.

Pobre la mujer que lo olvidó y él no pudo olvidarla
ni le dejó un motivo para seguir viviendo
en este mundo de absurdos y sombras
de gente que no entiende, de muchachas de abril.

1 de septiembre de 2016

A propósito del despertar, Cristina Montenegro

Cristina Montenegro,
Guatemala, 2010

A propósito del despertar

A veces espera
oscuro
acurrucado al extremo del llanto
acariciado de verana llovizna
húmedo, fresco
luz primera al calor del día
así aparece,
anunciado,
dejando la magra noche de ojos pesados
y la luz cansada
de estrechos sueños y palabras calladas.

A veces llega
sin ser invitado
airoso, valiente, clavando las uñas
y de tajo,
su voz de puñales
corta los oscuros recuerdos
y las esperanzas rotas.

A veces llega
esperado y sorprendente
vestido de luces y arcoíris
invitando a la danza
coreando, fuerte y más fuerte
llamando insistentemente
a la insurrecta vida
para que dé batalla
para que no se rinda.

18 de julio de 2016

De la lluvia y el río en la palabra, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

De la lluvia y el río en la palabra
(En Intimidades del agua, 18 de febrero de 2012)


Mientras haya lluvia beberé

esencias rotundas

verticales

calmaré la sed que es de palabra

para decirlo todo

o casi lo circundante

aquello inatrapable, indefinible,

indescifrable como el visitador de los sueños

o como el pájaro negro de la mañana

o tal vez como toda la poesía

en su alta montaña azul con su pluma de viento



Mientras haya río hundiré mis manos en su caricia

en agua nueva plena de historia vieja

de cuentos tristes superficialmente extraños

ese meandro de solitaria transparencia

colmará por fin estos poros

por donde mira la luna mis huesos

¿Y estos ojos?

estos ojos no sé si serán todavía los míos

se van por caminos recónditos

resbaladizos

por lágrimas e irritaciones del coraje

llevan la piel cansada estos ojos de años

con los pasos en falso

con las creencias caídas

con los sueños apalabrados que se crecen como ciervos perseguidos

¿Ah!, triste, fiera y tierna poesía si te pudiera tocar

con estos dedos que saben escribir tu nombre al umbral de la flor

junto a los senderos mil veces andados

pero huyes, oscureces los parajes de viento

ocultas tu resplandeciente plumaje creador del verso

y muere el azacuán migrante sin desplegar siquiera sus alas



Es cuando tenemos que hablar crudeces

hablar de justicia implacable

de convertir tu rubor de beso en feroz tinta de aliento;

así llego a ciegas por el agua

en la madre lluvia a tu cosmos enigmático

para convocarte y para que convoques.

(Somos tu palabra; tú sólo nuestra boca, nuestras manos que laboran).

5 de julio de 2016

Anciano en soledad, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba


ANCIANO EN SOLEDAD

Busca un revólver y no tiene.

Busca una soga y no la encuentra.

Vuelve

a los sueños y las nostalgias.

A batallas ganadas

y a la guerra perdida.

Al presente ausente y al futuro inalcanzable.

Vuelve al sillón del tiempo...

y continúa su muerte.

14 de junio de 2016

Espectadores de "Hernani" de Víctor Hugo, Rolando Revagliatti

Rolando Revagliatti,
Argentina


Espectadores de "Hernani" de Víctor Hugo


"¡Mueran las pelucas!"

Románticos silbidos desaprueban puñetazos
y proyectiles clasicistas en aquel debut

El cuerpo a cuerpo de los cuatrocientos románticos
empecinados contraponiéndose a la mediatización
de las armas de fuego empuñadas
y disparadas algunas desde lejos
por clasicistas, calvos y genoux
aun en las cuarenta y cuatro representaciones subsiguientes

Solo, emboscado en su palco, reticente
se regodea Chateaubriand

"¿Respondes de tus hombres?"
increpa Gerard de Nerval, el emisario del autor

Balzac y Lassailly, en el primer piso del teatro

En la platea, con todo su carisma
desde su levita roja de siempre, Théophile Gautier:
"Por el cráneo donde bebió Byron en la abadía de Newstead, respondo por ellos"

Berlioz, en el segundo piso.  

2 de junio de 2016

Decir, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba


DECIR


Yo te podría decir que para ser feliz

ya no me es necesario esto ni aquello.


Esto como tu risa, tu canto,

tu cabellera suelta al viento

y pasos que sin prisa no dejan de correr.


Aquello como mutuas caricias, el amor hecho,

y el despertar unidos por un beso.


Podría decirte más:

que nunca estás en lo que pienso

o que me gustas más en los recuerdos

que en tu hoy olvidadizo.


Te podría decir, sin sonrojarme:

no te miento.

1 de mayo de 2016

Así eres, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba


ASÍ ERES


Apacible

como suelen ser los ríos

y violenta

como también pueden serlo.

Mar que en grave atardecer brinda calma

y en brava tempestad hunde los barcos.

Así eres.

Agua cristalina

que detrás del cristal de una ventana

es espejo del alma de un fantasma.

Risa y llanto. Fuego y nieve.

Sol que alumbra y quema.

Así eres.






Nota: Miguel envió reciente tres poemas nuevos, inéditos, que Mesa de Poesía acoge como siempre con gran aprecio. "Así eres" es uno de ellos. Bienvenidos Miguel, colaborador y parte nuestra con tu mar y la brava caricia de tu palabra cubana. FG.

20 de febrero de 2016

"Europa, Europa", Rolando Revagliatti

Rolando Revagliatti,
Argentina


"Europa, Europa"

Apuntes (y apotegmas)
de la sobrevivencia de un circuncidado:

La guerra de mi Santo Prepucio
da comienzo con la Santa Ensalada
de la Guerra Santa

La religión y los prepucios de clase
son el opio de los pueblos

Y lo juro por el Ario Prepucio
del Predestinado Pajarito del Führer.


"Europa, Europa", filme dirigido por Agnieszka Holland.
Vínculo: Europa Europa (película) - Wikipedia, la enciclopedia libre

8 de noviembre de 2015

Amor de poemas, Rolando Revagliatti

Rolando Revagliatti,
Argentina

AMOR DE POEMAS

Poemas de amor
poemas de algún amor
poemas de amor relativo
poemas de indeclarable amor
poemas de amor grotesco
poemas de amor en retirada
poemas de asfixiante amor
poemas de amor difuso
poemas que trasladan amor y que, a veces, lo instalan
poemas de amor contrariado
poemas de amor para ser declamados
poemas de amor suplicante
poemas de inaceptable amor
poemas de amor a las consecuencias
del amor o, por lo menos, a las consecuencias
de los poemas de amor
poemas de amor amable
poemas de amor contravencional
poemas de amor precario
poemas desquiciados de amor
poemas de amor furtivo y fortuito
poemas de amor con mensajero del amor
poemas de amor como mensaje de texto
poemas empalagosos de amor empalagoso
poemas de amor que emplaza
poemas de amor tan ridículos
como las cartas de amor que
ya sabemos, son necesariamente ridículas
poemas de amor a la madre del enemigo
poemas de amor al padre del novio
poemas de amor preñados de resentimiento
poemas de amor al dinero
y sus derivados, por ejemplo
los pozos de petróleo
poemas de amor al propio petróleo
y sus derivados, por ejemplo, la nafta
poemas de amor inmersos en historietas del amor
poemas de amor al reflejo
de uno mismo en el lago
poemas de amor prostibulario
poemas de amor retentivo
y poemas de amor supurativo
poemas de amor al prójimo
poemas de amor imposible
poemas anémicos de amor
poemas de amor de los que tienen mucho amor para dar
o a manos llenas
poemas de amor de los lisiados del amor
poemas de amor al Amor

Lo dicho: poemas

Y poemas de odio
al amor.

10 de septiembre de 2015

Hoy te cabe, Nora Murillo

Nora Murillo,
Guatemala
6 de septiembre de 2015


Hoy te cabe

Hoy Guatemala
te cabe el silencio y la vigilia
te cabe guardar otra vez, el viento y la lluvia
encender la hoguera por la noche
esperar la madrugada en la intemperie.

Hoy te cabe el luto riguroso, ¡sí, te cabe!
El trago amargo de un ayuno forzado
Los payasos tristes bajo tu cielo gris...

Hoy te cabe esperar y soportar con dignidad
otra vez,
la fiesta burlona, el ritual nefasto y fraudulento
que tus verdugos arman cada cuatro años.

Hoy Guatemala
cuando se pretende legalizar
una vez más, esta ruta de calvario
te llamo, te canto, te digo:
no doblegues tu espíritu de lucha
porque cada vez somos más, tus hijos e hijas
¡Acompañándote!

Mañana escucharás gritos de impostura
cientos de voces divergentes
sentirás el calor de nuestros ojos incendiarios
entonces, sólo entonces
saldrás a las calles sin cadenas
y sacarás ese huracán que hoy te cabe,
te crece y te retumba en el pecho.


2 de septiembre de 2015

"Abuelo, aquí estoy siguiendo tus pasos revolucionarios", Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala



"Abuelo, aquí estoy siguiendo tus pasos revolucionarios"

(Cartel que agitaba fervorosamente una joven en la Plaza de la Constitución, Centro Histórico de la capital guatemalteca, durante la multitudinaria manifestación que coronó el paro nacional para pedir la renuncia del Presidente de Guatemala, general Otto Pérez Molina, el jueves 27 de agosto de 2015).



Imaginando tus noches sin dormir escuchando, escuchando
con tu respiración contenida y tu pasaporte en el bolsillo.

Imaginando cuántos temores superados te robaron el hambre
cuántos amores yacen en tu memoria sin ningún remedio, abuelo.

Empiezo a descubrir el génesis de la valentía cuando me crezco
sobre mi propia estatura ahora que he aprendido a contener el aliento
como tú, abuelo.

He conocido el coraje, abuelo, la indignación que sube, sube
como la espuma y me mantiene en pie enfrentando los más terribles
retos.

Abuelo, aquí me tienes recordándote en medio de estas multitudes
años después de tu ejemplo con tu vida sin claudicar en el reclamo
de justicia.

Abuelo, hoy gritamos con valor porque hombres y mujeres como tú
nos mostraron el camino y aprendimos que sin armas también se combate.

Hoy te dejo mi rosa empapada con una lágrima de alegría ante tu memoria,
abuelo.




28 de agosto de 2015

26 de agosto de 2015

La huella, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala


La huella

Busqué, miré por todas partes,
                                      no apareció
entonces
        escribí poemas
   mails en la ausencia 
                 que lleva su nombre.

"Lo quiero" -díjome un día-
             (en su boca me perdí en un viejo sofá).

Quisiera olvidar sus labios
               aquel sabor suyo
       peculiar 
              de chica fatal. 


(Agosto de 2015)

17 de marzo de 2015

La paloma y la liebre, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba,
en su poemario En la redondez del tiempo.



LA PALOMA Y LA LIEBRE


A las dos las amé.


Una me esperaba en su celda

aunque las campanas repicaran

toda la noche.


La otra la amé

porque era tan libre

como un perro callejero.


Aquélla, rompió los barrotes y voló

no sé a donde.


La otra descubrió otros caminos

y se desvaneció en otras manos.


A ambas las perdí.


Algunos días

no soporto ni mirarme en el espejo.



31 de octubre de 2014

Amores, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba


Amores

Ese viento que te besa el rostro

y golpea al intruso, lo amo.

Como amo la lluvia que  empapa

y recorre  tu cuerpo sin excusas.

Amo la soledad que grita y espera

que aparezcas desde algún lado de la sombra

y a la Luna, con solo imaginar que la estés mirando.

Amo el tiempo que muere y se lleva con él

los mejores recuerdos y a los amigos

que están, pero ya no se ven.

Amo y sueño la revolución que se desgrana

porque dio mucho más y no podía.


26 de agosto de 2014

Entre el mar y la lluvia, Cristina Montenegro

Cristina Montenegro,
Guatemala

                                 "Es así, La música se suelta, vuela; a veces posa su pájaro
                                      en tu hombro, a veces no. La cuestión es el viento, a veces 
                              el mar". Francisco Garzaro.



Entre el mar y la lluvia

Yo me quedo con el viento,
a veces violento
a veces suave brisa.

El mar,
con la quietud del pájaro en vuelo
y la prisa del viento,
con el sueño de la luna y el sol,
sus horizontes lejanos,
divergentes.

El mar,
eterno ciclo de materia
metamorfoseada;
es mar
    o nube
           o lluvia.

Entre el mar y la lluvia
    me quedo con el viento
que algunas veces
    hace repicar las campanas.

20 de julio de 2014

Masacre, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba



Masacre


Arriba

muy alto

inalcanzables al fuego de fusiles

van y vienen rociando la metralla

desde el cielo las máquinas de muerte.

Abajo

muy abajo

al alcance de las balas, las bombas

y de los ojos de la muerte

aplastado se retuerce en los escombros

indefenso

el pueblo palestino.


29 de enero de 2014

Rocinante galopa sin jinete, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba


"Los malos no triunfan sino donde los buenos son indiferentes"
José Martí.
                                                                                                                                                  

Rocinante galopa sin jinete


Cuando campana y campanero se disputan
la asistencia de más o menos feligreses.

Cuando las ratas corren al maullído del gato.

Cuando la calma contiene indiferencia
y se traga la palabra rebeldía.

Cuando el amigo se transforma en moneda.

Cuando amantes aman,
según la plata que promete el bolsillo.

Cuando simulo alegría, mientras rabio
con más rabia la impotencia.

Cuando todo está bien y mucho anda mal
y viro la cara para no ver.

Cuando me importa un bledo
comer y otros no coman,
vestir y otros desnudos,
techarme y otros a pleno sol, lluvia
y sereno:

Es que el Quijote ha muerto.
Rocinante galopa sin jinete.

19 de noviembre de 2013

Unos y otros; Cantan las bestias; Miguel Crispín Sotomator

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba.
Dos poemas de Las campanas doblan por los vivos (2011, inédito)



Unos y otros

Algunos plantan su figura en lo alto
y se rezan,
hasta hacerse divinos.

Otros corren sin saber su destino
y un camino encharcado,
una puerta cerrada o párpados caídos:
detienen su carrera.

Aquéllos son los dioses
los demás
tan solo feligreses.


Cantan las bestias

Hay un canto
que acompaña al garrote y la picana
que rebota en la mazmorra
y se mezcla con la sangre
y el dolor.

Es un canto que revuelve las entrañas
que se envuelve con los gritos
y la muerte lo devuelve.

Es un canto tenebroso
y aún se escucha

el cantar de sus cantores.