Blog-hábitat para la poesía y otras expresiones de la palabra en la diversidad literaria bajo la dirección de Francisco Garzaro. Historiador en aprendizaje permanente; aprendiz de guitarrista, de fotógrafo, de poeta...

Mesa de Poesía publica a colaboradores y colaboradoras más o menos permanentes e incluye con frecuencia a poetas invitados. Cuenta también con una sección de Narrativa breve, artículos y otras expresiones de la palabra. Para ir a esa sección simplemente utilice el vínculo que con tal propósito está localizado en la parte superior derecha de esta portada. Para volver a la página de inicio localice el vínculo correspondiente en la sección antes mencionada.

Esperamos que su encuentro con la poesía en este blog sea de su agrado.

Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.

28 de enero de 2013

A vos, el amor que no está, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

A vos, el amor que no está
(Agosto de 2012)

                                                  "Andábamos sin buscarnos
                                                   pero sabiendo que andábamos
                                                   para encontrarnos."

                                                                         Julio Cortázar

Al Centro voy
     te busco y nada
no hay rastro
     de vos
     
caminando voy
mirando
     paredes
          viendo
garabatos
     de la gente
ociosa
enamorada

mueca pintarrajeada
              el Centro
con sus adobes
quejumbrosos
llamando al viento

andenes hastiados
insisto
     en ellos tu huella busco
mirando al piso
          entro a las tiendas
               y nada
nada

y bueno
llevo esta cosa
que me hace ir a las calles
                                sin lluvia

oh invierno este
     sin trueno ni lluvia
también sin vos

terco soy
maniático pues
                me digo,
tal vez solo te quiera ver
                        para hurgar
mi corazón

debiera encontrarte
                   digo por alguna parte    
hallar mi corazón
pedirte que lo pongás en mi mano
                         para devolverlo
a su caverna
     habitual

pero no te encuentro
     desdibujada estás
desde un abril
          en tu único
impetuoso
          arrebato de beso
en tu repliegue

de entonces
de cientos tal vez otra sos
fundida en el polvo de las calles
                                        sin agua ni luz

no queda salida a la gana
          a la necesidad de vos
               vengo
                      te devoro a versos alrevesados

sueño yo te sueño,
yo te busco besos nuevos en mis labios secos
y ahora encuentro solo letras
     para abrazarte
porque sos mi dosis perdida
                                     mujer
y solo espero para que llegués la luna
y solo aguardo la luz que alumbre para hallarte
                                                     en cualquier calle

aquí voy pensándote mujer
evadiendo
     agujeros
               sabiendo que estás perdida
que ya no hay tiempo
que a vos te sobran tardes
que se te gastan suaves como te place
con quien querás

ahora veo tus ojos pardos parados en mi ventana
en la pc salta tu mirada de animala
                                            llena de mieles
tu mirada fija con tus labios suculentos
                                            en las fotos de un día radiante
como si nada
y ahora me mirás solo entre píxeles

y bueno creo que lo de no encontrarte
     es porque jamás te perdí
nunca te tuve
y eso sí es una mierda de veras

pero hay algo rico
                    dulce
agripicante en todo esto
                   de buscarte
como a una diosa inexistente
vacua
de piernas bonitas

hay algo delicioso en todo esto
de no hallarte
o sea que me aventás al coma fantástico
                       –como quien no encuentra potable el agua
                         y se mete al enorme pantanal con pantalón y saco y todo–
y a plena sed busca atragantándose y busca y camina

mirá que cosa tan rara ésta
te miro a veces
     en alguna mujer
asomada a la calle
          anónima
siempre anónima
               que camina descuidadamente
en busca de oscuros anteojos
                         en los escaparates
     distraídamente
en la vagancia

toda esta parafernalia vale mientras camino
husmeando en la acera
queriendo
          filosofarme

animala mía si tan solo pudieras
salir afuera
de ese caracol
            de tu laberinto
            si escaparas tan solo, si dejaras
que yo tomara mi corazón
                         de tu pecho

pero bueno te voy entendiendo
no querrás arrancar
     este corazón del tuyo
                mientras lo tegás cálido, cariñoso,
sujeto, bobo
                       pegado al recuerdo

oh cárcel deleitosa, oh presidio de nostalgias
atrapado voy mientras no olvide de vos mujer
tu talle
ni todo lo adorable que tenés
por allí o ahí

quizás nunca leás este aparatoso brote
                         de palabras
porque evitás encontrarme no me hallás
aunque sé que adicta sos
asidua a esta situación
               de ausencia
y claro, además tenés a un fulano
     que quizás se me asemeja
o que tal vez yo me le parezca
o que me mirés en él y en él ridículamente te aparezca yo;
no seas loca,
mujer,
no creo para nada en eso de pa-re-cer-nos

en
al
go

ni en alguito
          siquiera
total absurdos vamos
sin hablar-nos
sin palpar-nos
ni exponer-nos

pero bien sabido lo tenés
que sigo en las calles para encontrarte
y que no sé por qué te busco así
                                    a vos                   
                                      de esta manera maníaca-depresiva
cuando pudiera escribirte un par de palabras 
amorosas
o con fiereza
y enviarlas con un click 
a tu mail.


(tal vez tema no encontrarte
es algo como un miedo que tengo
a que hayás muerto
               definitivamente
que te extingás de una vez por todas
                           o algo parecido
temo quizás quedar libre sin vos
                    que en realidad nada más seás otra
cualquiera otra
no mi jodida atigrada
     no la que he amado
que así haya sido siempre
que no seás a quien he venido
                                       buscando
que seás
 o
tra).




18 de octubre de 2012

XI, De Sur desterrada, Nora Murillo

Nora Murillo,
Guatemala

(De Sur desterrada, Tallernauta Cartonera, San Cristóbal de las Casas, 2011)


         XI 

Extraño
el callejón de cangrejos
donde aprendí a caminar

Los pescadores en la playa
sacando las redes

Nosotros hacíamos
barquitos de papel en la orilla

Los huracanes llegaban
puntualmente en octubre

Nosotros corríamos a refugiarnos
en los tapancos
para no ser atrapados por el ojo

Lejos, en la capital
los universitarios
protestaban frente al terror

Sé que los barcos
siguen anclándose en el puerto
y las muchachas sueñan con marineros

Desde la ventana de una casa prestada
te invoco todos los días
como se invoca a los santos
para pedir milagros...



8 de septiembre de 2012

Advertencia, Quimera, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba.
Dos poemas de En la redondez del tiempo,
2010

Advertencia

Cuando ves la luna
en noche de estrellas
con el mar de tina
y los brazos de él sobre tu cintura
muchacha
no es lo que crees.
Cuando un rostro hermoso
una sonrisa blanca
unos labios bravos
arden en tu nuca
levantan tu falda
incitan tu pubis
no es lo que crees.
Es lo que es.


Quimera

Ella era distinta.
Lo era  por su estampa
de gladiolo fresco
y azabachados ojos.
En su rítmico andar
de hembra que nutre.
En su mirada alegre, en el hablar pausado.

Era distinta.
Al alfombrar con besos a su amado,
en su apetito de cabalgadura.
En los sueños
y utopías que trenzaba.

No sé si la inventé o ella existió.
Pero acabó,
como toda quimera,
acabó.

14 de agosto de 2012

Aquí en la tierra como en el cielo, Ruptura, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba,
de su poemario En la redondez del tiempo, 2010


Aquí en la tierra como en el cielo

Cada frase es más fango a la garganta.
Cada paso alimenta con excreta alguna fosa.

Sépalo o no, quiéralo o no,
el sendero lo señala algún Mesías.

Cae un rayo, suena un trueno
y cualquier sitio se convierte en pesebre.

¡Dios! ¡Dioses!
¿De dónde salen tantos dioses voluntarios?
Aquí en la tierra como en el cielo.

Algunos mirlos creen
que su plumaje es blanco.


Ruptura

Rompo la puerta
que me enmudece
y me olvida.

Rompo la cuerda
el lazo
y la rama que lo sostiene.

Rompo el rayo
que alumbra
cuando apetece.

Rompo la fe
y las imágenes.


Rompo el reloj.

7 de agosto de 2012

Saltar el cerco de la lírica al pantanal, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

Saltar el cerco de la lírica al pantanal
(Julio de 2012)

I

salto el cerco de la lírica al pantanal
en mi frasco llevo
la necesaria dosis
ciertos improperios
       delicatessen
al idioma de los conquistadores
los que se quedaron con todo

salto el cerco de la lírica al pantanal
para respirar palabras
tal cual salen
como brota la vida
      y se forma el rocío
como tras un beso
silencioso
junto a tu mejilla
sin aliento
susurrar te quiero

salto el cerco de la lírica al pantanal
para hablar en el camino
         –a pie en esta avenida de todos–
palabras vengadoras
para caminar la angustia
el histórico sinsabor

II

por eso el verso meticuloso
el que se mide
     en recetario
se emputó conmigo
uso en esto de agarrar vuelo
el acervo reñido
con las “buenas maneras” de decir,
de escribir


reprende
rebosado de enjundia
el furibundo académico
la prosapia letrada
el fantasma emisario de poetas correctos
laureados
muchos por la “gente bien”
de este país

insoportables vuestras sonrisillas burlonas
queridos comemierda:

vuestras poses
vuestros atilda-mientos
vuestras lánguidas premeditadas falsas
apariencias de sencillez
vuestro enrrollamiento
vuestro ice cream

¡poets!…

oh vuestra palabra
insumo al ego
es visión empresarial

justo dijo Roque
-y aquí os adjunto el tamagás Roquiano, el del recordado difunto-:

          Sea cual sea su calidad, su nivel, su finura, su capacidad creadora, su éxito,
                                    el poeta para la burguesía sólo puede ser:

                                                              SIRVIENTE
                                                              PAYASO o
                                                              ENEMIGO

          El payaso es un sirviente “independiente” que nada maneja mejor que los límites
          de su propia “libertad” y que un día llegará a enrostrarle al pueblo el argumento
          de que la burguesía “sí tiene sensibilidad”.  El sirviente propiamente dicho puede
          tener librea de lacayo o de ministro o de representante cultural en el extranjero,
          e inclusive pijama de seda para entrar en la cama de la distinguidísima señora.

          El poeta enemigo es ante todo el poeta enemigo.  El que reclama su pago, no en
          halagos ni en dólares sino en persecuciones, cárceles, balazos.  Y no sólo va a
          carecer de librea y de frac y de trajes de noche, sino que se va a ir quedando cada
          día con menos cosas, hasta tener tan sólo un par de camisas remendadas, pero
          limpias como la única poesía.

          Parafraseando a Althusser, diremos que el que “Instruido por la realidad aplastante
          y los mecanismos ideológicos dominantes, en constante lucha contra ellos, capaz de
          emplear en su práctica poética –contra todas las “verdades oficiales”– las fecundas
          vías abiertas por Marx (prohibidas y obstruidas por todos los prejuicios reinantes), el
          el poeta enemigo, no puede ni pensar en realizar su tarea, de naturaleza tan compleja
          y requerida de tanto rigor, sin una confianza invencible y lúcida en la clase obrera y
          sin una participación directa en su combate” (*)

Y bueno, quedo cavilante tras la riña
aun más con Roque asesinado
mas no noqueado de al tiro
pero ni un paso atrás

¿quién dijo miedo 
paisanos?…

fijaos:
es el kukuxclán embozado 
      como siempre
de níveas túnicas blancas
de protocolaria etiqueta
con el rostro en la oscuridad
        de la capucha
pero yo, ni modo:
¡kikirikííííííííí…
me digo
¡kikirikíííííííí!…
Y os lo canto agregándoos:

en ningún cielo estoy ni vivo
no he de medirte
      verso
ante la realidad
para “solaz” de licenciados
amanerados en literatura
forenses promotores
del negocio
poetral

III

sin comerciar palabras
puedo decir te odio hijueputa
con toda la maldita rabia del mundo
     gritar
te amo mujer equis
sin medición versificante
pleno de gozo
de ribetes delipecaminosos
      o con sollozos
de frustración

es que las palabras migran
vuelan
se van y vuelven
palomas son cuando te escribo
      como hoy
golondrinas te hago, a veces,
y se van sin volver
al cerrar la puerta en el adiós

en mi pequeño lago
      oscuro bien profundo
a borbotones por eso
para nada versos

es llanto risueño
o alegría de verbos viejos
      o peces
para llegar a tus pechos

en la pared del tiempo escribo como antes malas palabras
–bellas malas palabras–
escritas según el cansancio
para gritar a los opresores para desquitar un poco la rabia

en la pared del tiempo dibujo corazones flechados sangrantes
–¡ay niño baboso!–
o escribo te quiero sin falta te amo ratona frente a tu casa

el niño, la niña
o sea nosotros nosotras
saltará la cerca
la (auto) censura
sabrá sabremos ajustar propinar
      merecidamente
al mentón orangutanoso del dictador
palabras justas
bellas indignadas
maravillosas malas palabras del torrente sanguíneo popular

claro salen a relucir
pasiones
somos apasionados
      sois apasionadas
¿no es cierto?
pero no hablemos de ésas –las deliciosas memorables queridas pasiones–
sino de bajas medias o altas contradicciones
dolores de estómago
      de la sociedad
dolamas diversas de la presión alta de mi siglo veinticinco

IV

por cierto:

¡óyeme hijuesesentamil!:

a diario ajusticiarte quisiera
mas sólo te maldigo 
      (y me tranquiliza)
triste enemigo mío no pudiera yo negarte la vida
fusilarte feo en mi corazón que ama implacablemente

sólo destilo todo el odio 
que he guardado puro en la maleta
sólo concentro minuciosamente mi veneno
reducido en este ambarino frasco que llevo escondido en el bolsillo

y morderás el polvo seguro
así será hoy
o mañana
irás adonde mereces
para nuestra felicidad

V

(¡huy!…
también hay para vos desconocida una carretada de amor
o la buganvilia digo
o un cafetal en flor

eso de querer saberte plenamente
acariciarte, puyarme en tus pestañas

¿por qué no?

sólo me contengo
dígole fuerte a mi duende necio ¡no señor!
introduzco mi “¡dale hombre!” en el morral
para otra ocasión
chula muchacha hermosa:
mujer equis ¿cómo te llamás?
tal vez pudiera-pudiéramos cometer mi amor sensual en mi piel y entre tu piel cantar:

¡Eros rey de nuestras dermis!…

zoología ancestral pura
terráquea
     antropo/belleza
única
      deleitosa
amadísimo Eros monarca universal
      de nuestras vidas
¡oh nuestra delicatessen!…)

VI

pero bien:
saltar
brincar en fin el cerco
esa “depurada manera”
      de decir de escribir
y dejar de ser ladrillo en la pared
será 
      nuestra cosilla
o sea
derribar todo a cuenta
      en la burbuja

es más
      rota está
esa vieja manera la saltamos para llegar al pantanal
donde vivimos casi

Roque también lo dijo
mucho antes
al morir
      en parto heroico
por el odio impecable
de los asesinos:

es el turno 
      del ofendido

de los ofendidos

el “hoy nos toca a nosotros” a nosotras sigue vigente largos años después

hemos pues de saltar el cerco
      “de la lírica al pantanal” bello “u” horrendo de nuestra realidad:

¡no a lo poéticamente correcto
no faltaba más!…


(*) Como declaración de principios, en Poemas clandestinos, Roque Dalton, 2a.Edición, EDUCA, 1982)