Blog-hábitat para la poesía y otras expresiones de la palabra en la diversidad literaria bajo la dirección de Francisco Garzaro. Historiador en aprendizaje permanente; aprendiz de guitarrista, de fotógrafo, de poeta...

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Esperamos que su encuentro con la poesía en este blog sea de su agrado.

Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.

3 de julio de 2012

Cotidiana, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

Cotidiana.
(Reflexiones sobre llevar un loco adentro)
(Junio de 2012)

Camino, llevo un loco adentro
conmigo adonde voy
no soy cuerdo con eso
    de mi cultura
        occidental
ítalos iberos algún rocío indígena
    revolucionan las vísceras
mis intestinos cerebrales.

Ex crédulo. Nunca vi divinidades
delante o detrás de nadie
vi hombres
mujeres
    agachando 
        la cabeza

poderosos hinchados
    adinerados
exprimidos trabajadores
    unos flacos tristes
otros adiposos ante-sí

oh la parranda de los pobres
    los jolgorios fastos
¡goool! …¡gooooool!
la patria del fut del criollo
    la patria del pobre diablo
jornales miserere cebando capitales
    luengos

ahora camino
andando voy de nuevo las calles
“mis calles”
“mi barrio”, digo
por decir.

Camino voy jugando pensamientos
uno, otro, viendo gente
    pintar fachadas

algún amigo veré
    alguna allá en el Centro
otro sin saber-se
    loco
otra de-mente como yo
    un poco como yo

la loca
–una loca–
sin-saber-lo
    estudia música en un no-país
quiere ser estrella
    chula

la
lo
ca

encontraré incluso masculladores
    cuentacuentos
        agüeli-tos
            agüeli-tas
ubiquistas añorantes

una mujer siempre a la puerta
    del cafetín
la enésima vez ofrecerá la-Santa Lucía
suerte con su cara
    de papel
maneras de ganarse otro palmo
    la desdicha

el viejo roído en su saxofón
    lamenta la vida
cieguito
el hombre
    con su sombrero

yo digo loreando
loro que soy
mis queridas
    calles
no sé porqué
¿por qué?
tal vez el encanto sea
de estar loco

¿loco?

ah loco porque busco
    (y no encuentro)
soy digamos
    buscón
camino
paso a paso
    mirando
        mirándoos
            para encontrarte
pero no sé quién eres
    quizás seas
la nada
    que saboreo

abro los ojos
veo (te veo)
nítida
    la calle
entusiasmado
–¿quién inventó la palabra?-
en-tú-sí/as-(a)mado
pues
entusiasmado de qué

digo:
“Mi pensamiento”. ¿Acaso es mío?
¿qué es mío?
¿qué es lo (“lo”) mío?
¿lo serán tal vez estos huesos viejos
    que sostienen mis pies?

¡Señor de las preguntas!…
¡ejem!
dos puntos:

(yo) el andador pregunto
    en voz baja
ba-ji-to

me atrevo a preguntar
    (a “inquiriros”)
¿qué putas hago aquí aún respirando
queriéndo-te-to-car
    be-ber-te
        abra-zar-te?

es (pues) que traspasan dioses
    diosas
docenas de cosas
    lo que pienso lo que miro

urdo pasajes diapasónicos
    de virtuosismo
        (ah palabreja)
en mi afiebrado apasionómetro de palo
    de cuerda
ahí vuelo me vuelan los dedos

ahora voy de nuevo despensándote 
    comadreja vida
aguardando
otro rico cruce palabrero

pero voy por calles sucias
donde pululan uno
    dos ricos
de barba ridícula
con sus carrozas
vip vip
circulando
    caminando
        andando
            gerundiando
realmente gerundiándonos
como si nada
    la vida

¡la sexta avenida remozada
    pero deslucida
        –des-lúcida–
oh pueblerina ventanearía de paca

(burlona la zebra sauliana grita:
¡nosotros aquí!
vosotros, vosotras, chusma:
    ¡fuera de aquí!…
es cuando digo entonces:
chusmas, chusmas del mundo:
¡uníos!)

qué desquiciado
(vamos pronombriando ahora)

quién
(who)
    jú pues
pobló la sexta 
de jaguares
de esculturas hojalatosas
quién jodió al viejito
calaquiándolo antes
    de tiempo
esculpiéndolo
    como quien lee con sus antiojitos
a saber
qué pensó
con su cerebro mostaza
¡ah, pensó, “la-ta-ci-ta de plata”
su sextita para añorantes
para ijines ósea
o sea, pues,
o sea

por fin el Centenario
donde un hombre difunde el evangelio
promueve
–otra palabreja–
la vida eterna
    el reino, dice
maldice iracundo
    el pecado
lo único que nos queda
    que nos va quedando

otro saca masacuatas
    un pene enorme de latex
        de hule pues
todo gira gira gira
oh mercado
santo morbo verborreico
vagina de hule
cuarenta curiosos
    aprendiendo
o lelos deprimidos
desempleados
o simplemente "huevones"
o desahuciados
o alcohólicos
    en paro
“u” otros como yo sin ton
    ni son
reímos
    todos
estúpidos
    reímos

amiga no sé
    si te veré hoy
a ver si 
coincidimos
    (dialéctica palabra)
de nuevo
en el vacuo mundo
    de este país
a ver si te miro
    los ojos
a ver si logras
    ver-me

¿sabes?
lo delei-table está condenado
por peca-minoso
¡oh las palabrejas!
pero es lo único
    que nos va quedando
        de plano

en sentido diferente
alguien ha dicho
    supuesta-mente
        cándida-mente (¡?!)
¡Entrémosle a Guate!
¡¿cómo que entrémosle a Guate?!
si ya le entraron
    suficientemente
        hace rato
ahora ya queda poco
poco
nos queda
todo está privado
privado de nosotros
    de nosotras
de vosotros
    de vosotras

hay algunas
cosillas
    -ricura-
a la mano
    delipecaminosas
        oxigenosas
            pacinifénicas
deleitables
    (delei-tables…)

pero hay cárcel eterna anunciada
in-cluso
a los osados
    “u” osadas
pavoncito nuestro penal
    o el infiernito
        o las dulces gaviotas
            para muchachos
                ¿y-o muchachas?
por pecar de libertá contra la norma
    el Estado
        la Ley
contra/recontra
cualquier dios
cualquier autoridad

por amor no se peca
(¡ejem!)
contra las diosas
las solitas
las únicas
existentes
de carne-y-hueso
las divinas únicas
diosas
que reconocemos
que reconoceréis
que roban 
    nuestro sueño

oh el Estado
oh nuestro antro
oh nuestra fuente
    "de inspiración"

ahora caminando
voy
mas me trabo me enredo
(me,me,me)
no sé si dios si la diosa
no sé si el Estado, si la Ley(?)
no sé si el estaoederecho
no sé si los ciudadanos notables si las
    notables ciudadanas
no sé si la megafrater
    o la catedral metropolitana
no sé si la fe
no sé si los “buenos guatemaltecos”
    o los “malos guatemaltecos”
no sé si las escuelas seguras
no sé si la entrega de fertilizante
[a los siempre jodidos (los) misericordiables 
                                                           campesinos]
no sé si bingotón
    o quetzalotto
no sé si la prensa
    la que nos prensa
yo mejor retuerzo
    ideas
al llegar la noche
para seguir mirando
    al techo
o mejor pensando 
    en vos
        vida
exclusiva-mente
intensiva-mente
profunda-mente
pecadora-mente
deliciosa-mente
    deleitable
cual eres
te amo
¿te amo deverdá?
o sea me pregunto a quién hablo
a quién escribo
¡carajo!
el enredo
el-en-re-do

pero te amo
por eso camino
    a pie
ahora
seguro que sí.








26 de junio de 2012

En un bar, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

EN UN BAR
(Junio de 2012)

Se me ocurrió hoy
    de repente
        pensar en vos
¡¿dónde estarás?…!

apuesto
    puedo apostar
en algún bar estarás
    tú a tú
        conversando
locuaz-mente
    caramelosa-mente
cualquier babosada
    con tu güichgúan equis extranjero
        seguro ningún muerto de hambre
ningún cualquier gabacho
vos
    –casi te veo–
encandilada
    en-can-tada
plena de amarante euro-coperacha rajoiana
…mmm
estarás 
    olorosísima

      (La rutina, tu diario vivir)

No sé por qué pienso en vos
    tan diferentes somos
como un coyote de una culebra
ni siquiera me gustás
    demasiado
la memoria alguna relación tiene con vos
    o alguna como vos
¿me entendés?
es como recordar cuando fumaba:
igual con vos
pero podría olvidarte
    como al cigarrillo
punto
solo verte
    en los estaquillos
        de lejos
punto
leer que produces
punto
cáncer
punto
dolencias cardio-respiratorias
punto.
Pero tus ojillos
son de animaleja cariñosa
y eso
    francamente
atrae
a cualquiera.

Por eso ahora mismo
cuando se espesa mi saliva
segrega mi cerebro un dulce
melocotonoso discurso
convertido al amor para rodearte
                                   /de magma amorante
puedo decirte
    con toda confianza
y seguridá
aunque
tristemente no te ame:

                    “te regalo al aire
                           lo mejor
                           un soplo
                         te regalo
                         un pájaro
                         repentino
                           pasará
                      enfrente de vos
                       lo verás pasar
                    batiendo sus alas
                     camino al olvido
                       a tu horizonte”.

Hoy la tarde es gris
    musical
(si se quiere)
mas no está tu violín porque vos
    conversás en un bar
o comés algo gourmet
    o deliciosa comida basura,
la rutina
tu vida sola
con algún forastero lejano.

¿Yo?, pues… pensándote.





19 de junio de 2012

Palhota, Corre el amor, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba.
Dos poemas de sus memorias de Mozambique


Palhota


En esta choza vive el hambre.

El hambre aquí vegeta
dormita bajo la piel
del hombre que los profetas
nunca se acuerdan de él.

El hambre aquí se embriaga
en la fe al ser divino
el hambre aquí se traga
al hombre en su capuchino.


Corre el amor

Corre el amor entre mis dedos,
salta a mis ojos. Muere en el corazón,
todas las noches.

Corre el amor por mujeres descalzas
y el futuro en la espalda.
En el color del negro amarillento
y en la tos perenne que lo ahoga.

Corre el amor en la cabeza
que se prepara para el vuelo del yugo,
en el “milho” que hierve y  la mandioca.

12 de junio de 2012

Podría escribirte dulces palabras, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

Podría escribirte dulces palabras
(Junio de 2012)



Te diría:


“Me llenas de olvido
de olvido me llueves
mojado de olvido
quererme no puedes.

Aún arde la huella. Tu mirar
centella
¿adónde va al viento tu beso?
del aire quisiera llevarlo a mis labios
sorber su miel tu azúcar
¡oh! si supieras
cuánto día a día,
costeña,
te extraño”



Pero llevo un perro hambriento
    atado al esternón
que se me muere siempre
y un pajarillo enterrado en el jardín
muy alto alojado en las torres
    de fantasía distante
además un árbol llevo
    –pequeño y viejo– 
en el corazón o tal vez 
    en la memoria
de campánulas rojas.

Asunto serio muchacha
porque amo al perro
al pajarillo
al árbol
    a las campánulas rojas
¿ves?…

Cómo entonces escribir “te amo”
    en dulce tinta,
    si duele un carajo
        llora sangre la vida
será quizás al llevar
    como ella –la que tanto amo–
    en la vida
un perro
un pájaro,
cuando 
florezcan
por fin
en ti
    dos
tres
campánulas rojas.