Blog-hábitat para la poesía y otras expresiones de la palabra en la diversidad literaria bajo la dirección de Francisco Garzaro. Historiador en aprendizaje permanente; aprendiz de guitarrista, de fotógrafo, de poeta...

Mesa de Poesía publica a colaboradores y colaboradoras más o menos permanentes e incluye con frecuencia a poetas invitados. Cuenta también con una sección de Narrativa breve, artículos y otras expresiones de la palabra. Para ir a esa sección simplemente utilice el vínculo que con tal propósito está localizado en la parte superior derecha de esta portada. Para volver a la página de inicio localice el vínculo correspondiente en la sección antes mencionada.

Esperamos que su encuentro con la poesía en este blog sea de su agrado.

Nuestro saludo desde Latinoamérica para el mundo.

7 de octubre de 2011

Si te dicen, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba,
de "En la distancia", África,1978/80


SI TE DICEN...

Si te dicen que mi impaciencia muere
que la calma me acuna
y mi pensamiento está pronto a dormirse, no lo creas.

Si te dicen que mi  amor voló
y en su nido crece la indiferencia
y un poco de despecho, no lo creas.

Si te dicen que me olvido de ayer
y me resulta igual
el nacimiento o la muerte del día, no lo creas.

Porque cada tarde muerdo algún recuerdo
a la caída del sol
y algunas noches
deseo robarme una estrella.

20 de septiembre de 2011

Mis amigos poetas, Miguel Crispín Sotomayor


Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba,
de "En la redondez del tiempo", 2010



MIS AMIGOS POETAS


Mis amigos poetas
no están con los famosos en las antologías.

Mis amigos poetas odian la hipocresía,
le cantan a los duendes
y se mueren de pena por la muerte de un niño.

Mis amigos poetas apoyan las huelgas
y reciben balas
cuando disparan versos a la policía.

Mis amigos poetas están en las marchas
y cargan estandartes del Cristo de La Higuera.
Se oponen a las guerras y a las oligarquías.

Mis amigos poetas
jamás tendrán el Nobel.

Pobre del cantor, Miguel Crispín Sotomayor

Miguel Crispín Sotomayor,
Cuba


Pobre del cantor

"...yo me muero como viví..."
El necio. Silvio Rodríguez.

Pobre del cantor
que cantó la verdad
y se arrepiente y miente.

Pobre del cantor
que se arrodilla y llora,
que se arrastra y lame.

Pobre del cantor
que se enriqueció
y volteó la espalda.

Pobre del ingrato
que olvida la historia
y olvida su origen.

14 de junio de 2011

Cuervos, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala


Cuervos
(Junio de 2011)

Críalos amor
cría cuervos,
marcados cuervos
brillantes negros tersos cuervos
de muerte y vida
lo mismo
rebeliones
huevecillos por doquier
críalos
críanos madre historia
agudos
puntuales aguerridos cuervos
negros cuervos a miles raudos 
valientes poetas
incorruptibles
cuervos
te besaremos entonces lo pardo
la mirada febril
inquisidora
mojada
tu poza negra helada
de frambuesa y ron
tu largo porte milenario
tomaremos madre
de nuestra tierra tu brevedad
tu escueta cintura
sorberemos tus negras voluptuosas
tus oscuras alas incansables
largas
suaves
de plumaje extenso
tornasol
haremos gemir al horizonte
-oídme cuervos, ¡escucharemos
su gemir!
pero amor cría cuervos
críalos oh diosa terrenal
oh animala nuestra críalos
amamántalos
en tu hondura caeremos
amorosos
desarmados hundiremos nuestra boca
en ese rojo nido tuyo
junto a los cuervos en flor
entonces
sólo entonces
ningún cuervo jamás
nunca sacará tus ojos
nuestros ojos
ni matará aterrado
la fantasía.

7 de junio de 2011

Antipoema, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala


Antipoema 
(Junio de 2011)

Me arrancaré tus ojos que miran
con raro intenso rubor  
me los sacaré sin remedio y sobreviviré
este desastre más o menos aéreo

Me arrancaré tus manos que tocan
alrededor con extraña pasión encubierta
me las sacaré urgentemente de encima
para respirar la entrante primavera

Me arrancaré tus labios que jamás
posan en mí tu inocencia incandescente
y tu jugosa sonrisa mental también me la sacaré
para desatarme, para seguir el camino

Es apremiante dejar de pensarte,
dormir, no tenerte en este lugar
que abrió una ojiva para ti,
para ti ocupante sin deseo ni amor

He de enviarte al nunca jamás
será un autodespojo más
ya ves como no hago sino escribir para ti
pero tiraré los versos, lejos, lejos

Por fin los depositaré en cubitos de hielo
tú, óyeme, abeja sin miel,
desamor,
espantaré tu presencia sinuosa

¡Diablos! qué pasó
voy a arrancarte pronto de mí
te perderé ciega en un bosque blanco
de la memoria
y será hasta siempre, así lo voy a creer...

25 de mayo de 2011

Poema sin nombre, Cristina Montenegro

Cristina Montenegro,
Guatemala



Poema sin nombre
(Mayo de 2011)

Tras el sorprendente vuelo
de las aves migratorias
se agotó el tiempo
se calentó el viento
y el amor,
el amor entonces
apresuró el paso
se llenó de agua
y volvió al mar,
desdibujó sus huellas
enajenó su voz
para morir sin deudos
para partir sin llantos.

Abrazó mariposas, peces
y lirios
voló por el sur
nadó con la luna
ahogó su voz
y olvidó tus ríos
platinados de espejos
ciegos al sol.


20 de abril de 2011

Cartas, mails o palomas, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

Cartas, mails o palomas
(Abril de 2011)

I

que tenga usted
una mañana
luminosa,
cálida, linda
como la mía
mientras espero
por usted y por mí
la tarde
para poderla
abrazar

II

no olvide
que lleva mi corazón
un pañuelo presto como bandera
escondido en el bolsillo;
guarda emociones
que ahí se impregnaron del goteo
de la felicidad brincando en lágrima,
del rencor que llueve duro sudor
o del amor que moja mi mirada
al verla,
no olvide

III

total son veinticuatro horas aliadas
en calores o frescuras,
en espumas,
en bares o cafés
y usted más yo queriendo,
queriéndonos,
rasgándonos las manos apartadas
de la gente que mira
o murmura
este día mañana o pasado,
por eso escribo versos
para que como cartas
mails
o palomas
a usted
pronto
le lleguen.

29 de marzo de 2011

Animal herido, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

Animal herido
(Marzo de 2011)

Míralo bien, muchacha,
apártalo
no sea que quieras
de súbito
dejarte consumir
cuando trepen sus fieras manos tu talle
lleguen vibrantes hasta tu cuello
sus dedos jueguen ahí entonces
perdidos
en tu cabello suelto
y muera el día en tu boca.

Míralo bien,
si resistes pronto morirá,
huye,
su beso provoca flores
despierta pájaros,
colores a montones
embrujos,
si resistes pronto morirá.

15 de marzo de 2011

Esta tarde, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala


Esta tarde
(14 de marzo de 2011)


Esta tarde tiene de usted
la luz, tiene sus ojos,
tiene sus pájaros
tiene el crepúsculo
    así como el viento;

Sonríe esta tarde como usted,
cuando la miro;

Esta tarde es ternura como sus manos
    junto a las mías.

Esta tarde la lleva a usted
    al rincón de la noche para amarla
en mi nombre,
esta tarde besa 
como usted pudiera 
besarme
esta tarde.

1 de marzo de 2011

Hasta siempre, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala


Hasta siempre
(Marzo de 2011)

                         –A Nina, Liuba, In Memoriam–


Tu voz grave, Nina,
y la ternura de tu palabra
resonarán para siempre.

Se dijo que ibas tendida, 
cubierta en flores sobre una bandera
con un río de gente.

Yo te pensé en la memoria.

Te abracé fuerte con esa extraña 
triste alegría
que uno siente en los adioses.

Recordé nuestras florecitas centelleantes, guanacas.

Estuve lejos, tarde;
no te vi la última vez entre los torogoces
con las nubes costeras y nuestras 
golondrinas negras.

Adiós, Liuba, 
entre el brillante acero
quiero imaginar tus manos en alto
en sonoro aplauso.

Hasta siempre.






20 de enero de 2011

Café con vos, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala


Café con vos
(Enero, 2011)

i

En mis ojos fija tu cintura flota
que te llevo en vilo esta mañana
flota loca tras la puerta rota
que te ciño lento sin zapatos ni ropa

ii

aguardás en espera cerca
jadeás junto a mi boca
a mi boca arrancás con tu flor
el beso y otro beso
y pronto llega el café

iii

asomás por la rodilla
exactamente bajo tu muslo
muslo tu muslo temprano
y temprano el café,
temprano para cualquiera
irrelevante, lo sé,
irrelevante
pero envicia
tu café

iv

no obligo a leer no importa
van azules caídos mis versos
amor pasión risa silencio
feroces caricias viñedo nostalgia
no queda más
solo tu cuerpo

v

arrastrada como palabra
la carcasa vital de tu talle
tu boca loca tu tibio talle
mujer tras la puerta y qué,
tal vez posible digo
que este hablar mestizo
oh en tierra sangrienta
de miel se hizo
implacablemente amoroso,
grite y brote ardiente
encabritado río manso
en tu hoguera de café

vi

entonces llega la sensación
ésa de estar prestado
oh frío lento de hace tanto
congelado de ignorar callado
las calles corridas, las que no vi
donde bien se me pudo y ¡vaya!
no se me fue, no se me fue,
ni vos ni el café

vii

lejos
en otro sitio
a la otra cara del mar
agua recta enormemente plena
un fetiche que suena y resuena
fetiche tu boca fetiche un café

viii

hoy la música rompe
toma el verso querido, el tango alojado
en mi esqueleto de noria
y oh tu cuerpo, compás esparcido
desparramado
me llama me toma me toca
abre la puerta no toca
oh y heme aquí que atravieso la mar bravía
en cada gardenia de tus muslos a besos
y tus ojos grandes oh tus senos y mis manos
y tus labios oh y tus labios rojos como son

ix

oh mujer me embarga
amarga opresión de tristeza
sentir a tala a frío ensartado puñal
oh ciego que ve su clave esencial su desierto
el desarraigo portado
sin saber por qué ni cuándo
por genético azar o galáctica mano
en laberintos exactos que me han de existir
de rebote en esquinas tumultuosas de la conciencia,
oh! quizá algún ángel ilusorio llegue un ángel
de ésos que no creemos llegado incandescente de la niñez
acariciador con sus alas
sí con sus plumas tenues níveas de polietileno
para volar

x

fantasía
oh! qué digo qué me escucho decir
fantasía cuando navego despierto
cuando justo toco al sueño
oh sueño tras la puerta sueño
duérmanme las dunas tibias
nuestras pieles los amores
oh! yo sueño en tu talle al sol
me parece cierto que es la mañana tu aroma
quizá un fluir sonoro de guitarra o un perfume viejo
bajando alegre el horizonte
vuelvo, pienso tu piel junto a mi boca y tu talle
mi boca tu boca o los cálidos recuerdos
y el café siempre el café

xi

justo al beber con millares de muertos
los códigos negros los seres sin cripta ni olvido
hoy este siglo mañana y minuto
cuando te toco te siento te danzo te vivo te amo
aquí detrás de la puerta con esa presunción o suerte de dios
o duende colosal que dicen que todo lo ve,
que mira pues extasiado mientras paseo mis ojos por tu cintura
y curvo las manos en tu talle mujer
tomarás tomaré tomaremos
café.

27 de agosto de 2010

Otoño, nada más otoño, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

Otoño, nada más otoño
(2010)

Volver como vuelves años después
con la mirada de nuevo frontal
buscar en tu cara los pasos, las huellas
los caminos desandados
encontrarte como clara mañana
asombrarme entonces con tu sonrisa gris
en tus labios rojos de tanta guerra
con tu convocación al mar sin pausa ni remedio
reir de las acechanzas del huracán
a las alturas de estas nieves.

Llegas como llegas de repente sin existir
francamente eres como la nada
dejé de pensarte
a la nocturna manera de un tango
viejo de tantos años de dolor de dentelladas
de rincones de esquinas en olvidados barrios
o puertos acosados
por los días
no sé porqué hoy tropiezo en la fragancia
de la mañana
con tu magra enmohecida risa
en este país horrendo
como si nada, como si nada.

Lapsus obsceno
vete de nuevo del ser que lleva
mi nombre encima del hombro
sé quién eres, lo sé
generalosa oportunista
hallarte
tan fácil hoy regalada, de repente
como si nada, ¡como si nada!
encabrona
tu abrazo cómplice de la desgracia
y no se vale ni tu estridencia ni tu ojo azul
ni tu medio querer barato
pájara corrupta
de bajo vuelo
vete.

Arrástrate en tu placer de pestilentes millones
en la carroña del lujo
en la opulencia de lechos preferibles
no sé mujer, es otoño, nada más otoño
y no realizo completo este desprecio
por ti que debe ser malquerer prudente no simple olvido
mas odio de multitudes
hartas y sin justicia
de opresión y caridad.

22 de abril de 2010

Humo, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro, 
Guatemala

Humo
(Abril de 2010)

Como río de letras frías gotas brillantes
en la tersura de tu pálida piel
reposan y quiero verte exacta
así como vives en algún lugar
del tiempo que ya no sé

sólo quiero descifrarte los ojos
aún te sigo en el párrafo inconcluso
en el símbolo escarlata de la luz
y cómo vas tristona cómo vas así
mirándome callada, blanca
cada vez en tu última foto

y la humedad
esa lívida armonía
poro a poro desparramada
en tu cuerpo
mira voy con el viento
giras y vuelves y yo en pos de ti

puedo evocarte, sí
llegarme seguro al rincón
de los sueños
sin temores ni nada
a conversar
¿tomarías café?

...lo sé vives en la fuga de la noche a la nada
en la nada deliciosa que hablan los pájaros
yo pensaré que estás que me escuchas
y voy a tocar tus labios rojos en el humo
en este aire negro y denso del sueño

pero óyeme los blancos tragos ya no
ni el empedernido tabaco
y sin café tal vez libemos sorbos de vino en fin
nos convidaremos ahora excesos
el lujo que queramos
sin pagar y no verán nuestras manos
curiosas los asesinos

resulta fácil escribir dulzuras como ésta
transgredir pues la línea del horizonte
aliviar necesidades amatorias predilecciones
hijas queridas de la utopía --ah, ¡nuestra utopía!--
y ser camaradas del río para llegar al mar
no sé pues si escribirte o simplemente pensarte

escribiendo es como bien te puedo pensar
y deletreo estas cosas untando palabra en papel
a la militancia del nuevo mundo a nuestra historia
de tantos años
a todos los poetas pues sin temblarme de ternura la mano
hoy quisiera encontrarte y conversar si acaso pudiera plantearse así.

17 de marzo de 2010

Muerto, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

Muerto
(Marzo de 2010)

Otra vez amanezco muerto
clavado en un puñal
llevo encima el invisible peso

¿qué pasa?
qué ocurre a mi impecable supuesta lucidez
a esta cerebral gracilidad con el gato del análisis y la síntesis,
a la acuciosa observación de raudas estrellas fugaces
¿qué pasa?

¿ocurre alrededor o en mi plasma?
¿será que tanta vida mata?
acaso envenena la vida,
¿amar enferma, intoxica?

o serás tú cálida mujer
o tal vez tú guitarra mía
¿será la maravilla de tus seis cuerdas mi verduga exacta?
acaso letal es tu venganza por mi caricia, por la insistencia gota a gota

¿segregarán iras mortales tus pestañas
hartas de mis manos, de mi pulsación constante?
¡no puede ser!

no puede ser pero amanezco muerto esta mañana
mas abro los ojos, veo oscuro
sí, me cercioro, duele, ¡respiro!
siento otra vez esa negra majestad del horizonte
y veo tranquila tu larga curvatura en nuestra cama
y pienso, ¡piennn-so!
qué alivio
aún escucho
me palpo, estoy vivo

depre
lugar común
¿cigarrillos?
no fumo
lógica pura
¿existe pureza alguna?
no lo sé pero de nuevo amanecí muerto al despertar el día, mas aún veo,
querida,
tu cintura esta mañana.

(Y con el florero azul repleto de flemática certeza, el infaltable "posmo" declarará anonadado, mas con aplomo:  "¡Y a mí qué!, cada loco con su tema, cada uno con su neura, con sus rollos pues...";  pero ya, entonces, llevará clavado el dulce puñal certero, infalible, digno e irrefrenable, de su propia muerte en el espejo.)

21 de febrero de 2010

Desconocida, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

Desconocida
(Febrero de 2010)

No mencionaré tu nombre, ni lo recuerdo siquiera
sólo cuando me tendiste la mano
en el austero cuarto en que rendí la noche
y ahí vivías tu muerte a cambio de nada,
francamente de nada,
ni me recordarás seguro que no
en tu larga cadena de hechos
de oblicuas juntas copa tras copa
pues es mucho treintaipico de años
tal vez te fuiste con la lluvia
de cualquier invierno
y no hay rastro de vos
que linda mierda es la vida que canto
palabras, palabras, palabras,
sin sexo ni plata sacaste aquella noche
el sollozo friolento del hambre y mi sed
con tu coraje solidario y con tu pan
casi nada tenías y cuanto amor
en tus manos sobre mi cabeza
ternura en tu suave y segura voz
tu calidez plena y las derrotas
las cargas aplastantes que llevabas
por tu surco de mujer
fijáte que dispares derrotas las tuyas y las mías
aquella tierna noche inolvidable
quienquiera que fueras
mujer, hoy salen estas letras sin rostro
nada más un trazo memorial sin desdén
con admiración para vos
desconocida
pues no recuerdo tu nombre.

14 de enero de 2010

Después de todo, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

Después de todo
(Enero de 2010)

fresca tu necesaria gravedad
derramas miel en beatas piernas
mas escrutas discreto ombligo
en tu danza, oh, camaleón

ríes, yo tarde reiré seguro
no bailo pues ningún lujo de tango
o me tengo en pie en tu nicho
ni sorbo tu espuma al sur

implacable cura
en diosesilla terrena
como ceiba voraz encantada,
cínica tú, golosa,
meliflua,
deliciosamente ritual
y tu piel

(-Oh, ¿un cura? -Sí, claro, nadie más, sobre todo un tipo así,
lúdico, y tú, la doncella caracola que gusta de cualquier monstruo
ardiente, diminuto)

ah, tu piel
niña luna tardía
cero vino al desamor
concluyó la patria
el beso
en pañuelo
celestial

lejos mécete
arcángela,
antiquísimo pudor
fuera del degüello
en tu estrella
duerme

(Distante osamenta en la cola del cometa. La última constancia.
-¡Cuál fue la tortura, cuál...! ¿Habéis soliviantado acaso,
insaciable, aquel truculento ánimo de este inocente santo?)

¿yo...?
yo moriré tranquilo
sin restos,
digo,
de amargura.

(¿Tú?, púdrete).



22 de diciembre de 2009

Te pienso así, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala

Te pienso así
(Diciembre de 2009)

Trigonómetra acuariana,
compás trazador
de humos en el aire,
espiral eres tú
goteo, chorro, cascada
toda la mar
bravía de luz.
Te pienso adentro
en el viento arremolinado
de un tiro, en la turbulencia azul
en que escapa la vida
en que te amo sorbo a sorbo, certero
en la penumbra cuando abres plena tu puerta
jadeante, confiada,
y llueven abrazos
y caen tantos besos.
Sólo entonces eres tú
tierna, tibia
como fiera
en su guarida,
como agua
en su molino
cristalina,
ligera como un hilo
de luz,
tenue,
suave como la tarde
cayendo
con el sol.
Así te pienso
en el remanso,
en el fondo
del arroyo,
cuando eres así,
desnuda,
cuando eres tú
en el preciso lapso
en que
somos uno los dos.

11 de diciembre de 2009

Espacio del sueño, Francisco Garzaro

Francisco Garzaro,
Guatemala,
De Intimidades del agua. A Roberto Obregón, en su memoria)


Espacio del sueño
(Diciembre de 2009)

Su morral de estrellas
mañanas de tiempo espera
mientras él también aguarda,
ya sabe perfectamente la lluvia
y sabe sobre todo el agua.

Caza sombras obstinado
y es verbo arcilloso
es tierra mojada, es líquida voz
alfarero y país soñado
nuestra casa total
letra por letra.

Negaron la vida en su vida al poeta
mas vuelve el sol y la mañana es magia
y mira, y miramos
las cavernas
aún llevan oculto su nombre
el Roberto y el Obregón quizás en papeles viejos,
¿dónde quedó esta sangre para encontrar caudaloso al río
y hablarnos idiomas del agua?

Hogar de la noche es casa de su voz.
Obregón desnudo, sin ojos quietos
su palabra escurrida, como arroyo,
como susurro de cristal.
Lo he visto esta noche
arropado en mi oscuridad delirante,
luminoso estaba en el agua con la lluvia puesta,
con su risa inmensa como cascada en llanto,
hablamos quedo, con mucho frío,
hubo palabras, no recuerdo,
sin percatar a nadie en el lago perdido.

23 de noviembre de 2009

Clavel futuro, Cristina Montenegro

Cristina Montenegro,
Guatemala

Clavel futuro
(Noviembre de 2009)

Querer la vida
diaria, novísima
radiante,
amanecida de vientos fuertes
traslúcida
iluminada de miradas.

Vivir,
querer la vida así;
con aroma de frutos y jardines
abrazada de ríos platinados de peces
vestida de arenas y lluvias marinas.

Caminarla con pasos futuros
firmes, fuertes,
siempre nuevos,
siempre niños
saltando charcos de calle recién llovida
besarla totalmente de jazmines,
tocarla toda
con la hiedra de los dedos
y morirla
como pájaro en pleno vuelo
coloreada de arcoíris y clavel.

4 de noviembre de 2009

Sé una voz, Gabriel Impaglione

Gabriel Impaglione,
Argentina
en Parte de guerra y otras anotaciones

Sé una voz

Viene de la tierra donde el Hombre
aún pugna en el hueco de una hora no nacida.

Se parece al vértigo latente que alza de improviso
la ola en medio de una calma de fuegos marinos.

Huele a horno en el instante exacto
en que el cereal sueña resplandor de mano en mano.

Una voz que ha de inventar profundo canto,
voz en coronuestro, himno
pariéndose en los estruendos de la alegría.

Vozpatria aguavoz vozlibertad
germinación del alba
territorio de hijos en el sueñovoz
vientos urgentes de vozamor a manos llenas.

O voz de todas las cosas ahora que amanece.

2 de septiembre de 2009

He visto ayer, tal vez de mañana, Gabriel Impaglione

Gabriel Impaglione,
Argentina

He visto ayer, tal vez de mañana

He visto ayer, tal vez de mañana,
cerca de una hora precisa de pan caliente
todavía, al hombre que pasaba
con sus hijos en la boca.
Rodaba en su bicicleta sobre un hilo
de regreso urgente.
O volvía a llevar la misma mirada de imposibles rota.
A dejarla en la cocina como una medalla,
un trofeo astillado, un punto de partida.
Cargaba una bolsa redonda, hinchada
de almuerzo y las manos en los brazos
y los brazos en los hombros
y los hombros rematando la ancha espalda
transpirada.
Ay mi amor el hombre que estrenaba
el brillo en los ojos, el aire en los pulmones,
la honda y poderosa esperanza.
¡Lo hubieras visto!
¡No vi guitarra tan llena de auroras!
Caminaba sobre el viento
con breves pasos circulares
y silbaba.
Iba detrás del abrazo, del buen día,
como si lo arrastrara el alma.
Y a sus espaldas flameaba una pared,
un torno, un crisol, una espiga!
Habrá sido un martes de espadas,
o aquel jueves que los diarios callaron,
pero lo vi deambular por el residuo
y me preguntó la hora.
No hay apuro, me dijo y fumamos,
la basura no tiene memoria.
Me llevé su mirada de
granito y cartón,
su rostro desatando los abismos,
y en ese espejo me conté los años.
Ay mi amor, si supieras tanta palabra
inútil que ronda en los periódicos!
Hoy es lunes de mirar distinto.
Silbaba y en su camisa el viento fresco
era remolino de mesa servida,
un come despacio con sol afuera,
fiesta del pan que me ha llenado el alma.

16 de julio de 2009

Quién paga la casa rota, Gabriel Impaglione

Gabriel Impaglione,
Argentina

Quién paga la casa rota

El hueco del pan incrustado en el vientre, el plomo
en el pecho que albergaba el basta?


Y las brutales caravanas de acero que aplastan los sueños en los parques?

Y los verdugos en su triste oficio?

Quién paga las corbatas de las ilustres señorías, los sillones, las putas
los veleros de las ilustres señorías?


Quién paga a los soldaditos que apalean a sus hermanos?

Quién paga los títeres televisados, los aplausos, la escenografía de la santa palabra.
Quién paga el banquete donde cenan la patria, el surtidor
que deja la tierra exhausta?