Roque Dalton,
In memoriam,
El Salvador,
En El turno del ofendido.
Te amo
Todos los días bajo todos los climas
en todos los lugares
te amo.
La mañana surge de pronto en las ventanas
y me incorporo lentamente desde la tibieza,
con agua fresca curo las heridas del vino,
y te amo.
Con nada de lo que me circunda hay desacuerdo
pero contra todo ello te amo.
Y en la vida me hundo
palpo nuevas palabras nuevos gestos ajenos
en el sol de la calle alzo mi arrasada frontera.
Te amo.
Vuelvo a la soledad y te amo.
Inútil todo lo demás.
Te amo.